viernes, 15 de junio de 2012

Ucrania y Shevchenko no van de farol

Ucrania protagonizó al gran sorpresa de la jornada en el grupo D al imponerse a la Suecia de Ibrahimovic en un bonito partido que dominó en todo momento (2-1). Los de Oleg Blokhin demostraron que no van a pasar por 'su' torneo de mera comparsa, y que tienen potencial suficiente para luchar de tú a tú con los favoritos Inglaterra y Francia por una plaza en los cuartos. Para ello cuentan con las últimas gotas de fútbol de un jugador eterno, un depredador del área que afronta su última gran cita con más ganas que nunca. Sabe que se encuentra ante una oportunidad única de culminar su carrera delante de su afición y luchando por la gloria de un país que le adora, y no está dispuesto a desaprovecharla. Se trata de Andriy Shevchenko, autor de los dos goles de su equipo en el partido.

Ucrania salió a por todas desde el primer minuto. Con un juego atractivo, tocando con los centrales 'a la española' hasta encontrar una forma segura de pasar al ataque y sin rifar prácticamente un solo balón, los zbirna se hicieron con el control absoluto de la posesión frente a una Suecia que optaba por el balón largo a Ibrahimovic. Yarmolenko y Konoplyanka, los dos jóvenes extremos ucranianos, daban las primeras muestras de su calidad en lo que sería el preludio de un fantástico partido por parte de ambos; un voluntarioso Voronin bajaba a recibir para facilitar la transición entre el medio campo y la delantera; y Shevchenko recibía algunos balones que no conseguía controlar. La afición ucraniana se contagió del buen juego de su equipo y comenzó a animarse, pero las ocasiones no llegaban, y Källstrom les metió el miedo en el cuerpo con un peligroso disparo lejano. El dominio de Ucrania era claro, pero solo Yarmolenko y Konoplyanka, enchufadísimos, parecían tener capacidad para desbordar la defensa sueca. El jugador del Dnipro demostró muy pronto lo poco que necesita para armar la pierna, y su disparo se marchó rozando la escuadra derecha de la portería de Isaksson. Suecia estaba a a remolque, pero la calidad de sus hombres de arriba le permitió probar a Piatov en un par de ocasiones.
Superado el ecuador de la primera parte el atrevido Gusev comenzó a subir la banda derecha con asiduidad, colgando centros que solventó bien la defensa sueca pese a la temible presencia de Shevchenko, que buscaba el remate sin éxito. A pesar del claro dominio ucraniano Ibrahimovic tuvo el 0-1 en su cabeza, pero no pudo enviar a la red un preciso servicio de Larsson y el balón tocó en el palo antes de salir por la línea de fondo. Esta jugada multiplicó las revoluciones de un partido que ganó en velocidad y ocasiones, pero Yarmolenko se encontró con Isaksson tras un remate fallido de Sheva y acto seguido una volea de Konoplyanka se fue desviada por poco. Los últimos cinco minutos fueron de asedio total a la portería sueca,  pero la perseverancia de los de Blokhin no tuvo premio y el marcador seguía reflejando el 0-0 al descanso.

La segunda mitad comenzó de forma muy parecida a la primera. El balón era de Ucrania, con Tymoschuk organizando desde atrás, pero los centros de Yarmolenko por la derecha no encontraban rematador. Cosas del fútbol, fue Suecia la que golpeó primero. Con un jugador ucraniano en el suelo, un inocente centro de Larsson fue mal despejado por la defensa y terminó en los pies de Källstrom, que con inteligencia metió un balón raso al corazón del área, donde Ibrahimovic, quién si no, remató a gol haciendo enmudecer al Olímpico de Kiev, que no podía creer lo que estaba ocurriendo. Todo el trabajo de Oleg Blokhin se venía abajo, y su equipo debía remontar a pesar de haber hecho méritos suficientes para ir ganando el partido. Sin embarho, el fútbol fue justo por una vez, y poco después Ucrania logró el empate con una jugada 'marca de la casa' que resume sus cualidades. Una vertiginosa carrera de Gusev terminó con el balón en Yarmolenko cerca de la banda. Tras recortar hacia dentro, el hábil extremo puso su enésimo centro al corazón del área, donde esta vez sí acudió el eterno Shevchenko para anticiparse a su marcador, batir a Issakson y llenar de esperanza el Olímpico, que enloqueció siete minutos más tarde. Konoplyanka botó un córner desde la banda izquierda, y el mito de Dvirkivshchyna volvió a adelantarse a toda la zaga sueca con astucia por el primer palo para sumar su segundo tanto y culminar la remontada.
Hamrén decidió entonces mover ficha y dio entrada al veterano Svensson y al rápido Wilhelmsson, cambiando la dinámica del partido. Este último tuvo una incidencia clara en el juego sueco, pues recibió gran cantidad de balones y encaró atrevido por banda, dando a su equipo una variante ofensiva que no tenía. Aún así, Elm y Källstrom seguían sin entran en juego, lo cual es un desastre para un equipo que tiene en ellos a su única fuente de creación en el medio campo.
Ucrania retrasó sus líneas pero con el balón se gustaba, especialmente los omnipresentes Yarmolenko y Konoplyanka, que regalaron un par de pases perfectos de banda a banda para lujo del espectador. Fueron los dos, incluso en este momento de claro dominio sueco, una pesadilla constante para la defensa rival.
Mientras tanto, Ibrahimovic se desquiciaba en el otro área porque la buena labor de Mikhalik y Khacheridi le impedía recibir balones. Se acababa el tiempo, por lo que el entrenador sueco metió al infiltrado Elmander y colocó también a Mellberg de improvisado delantero centro. En sus botas estuvieron las dos últimas claras ocasiones suecas, pero no estuvieron precisos en el remate.


Por tanto, remontada que llena a Ucrania de moral en vistas al próximo partido contra Francia, que será clave para sus aspiraciones, y derrota para una Suecia que puede quedar eliminada el próximo viernes si pierde frente a Inglaterra.

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