lunes, 11 de junio de 2012

INGLATERRA: A la deriva


Inglaterra retorna a la Eurocopa envuelto en un clima de crispación y desesperanza tras la sorprendente renuncia de Capello al cargo apenas unos meses antes del comienzo del torneo y el nombramiento del conservador Roy Hodgson, un relevo que no convence a nadie. Por si esto fuera poco, las lesiones de Lampard, Barry y Cahill y la ausencia de Rooney los dos primeros partidos lastran todavía más a una selección que, a pesar de contar con grandes jugadores, vive uno de los peores momentos de su historia reciente. El pesimismo reina incluso en la concentración, y el seleccionador ya ha insinuado la posibilidad de practicar el 'catenaccio' ante la aparente falta de recursos de su equipo. Aún así, nadie a estas alturas puede dudar de un país como el de los creadores del fútbol, que intentará realizar un torneo digno que no termine de dilapidar su ya maltrecha imagen.


¿Cómo llega?

Los ingleses quedaron encuadrados en uno de los pocos grupos de cinco equipos en la fase de clasificación para la Euro 2012, con respetables rivales como Suiza o Montenegro. Pero en esta ocasión, conscientes de lo que les había ocurrido cuatro años atrás (cuando fueron eliminados por Croacia), los de Capello salieron desde el primer partido con la intención de certificar su pase lo antes posible, logrando de esta manera 10 de los 12 primeros puntos en juego con bastante facilidad para terminar finalmente como líder de grupo con 18 puntos y ninguna derrota. El equipo parecía haberse adaptado ya definitivamente a los conceptos futbolísticos de Capello, y la sensación era de optimismo de cara a la Eurocopa. Sin embargo, cuatro meses antes del comienzo de la misma, en febrero, con el enésimo episodio del 'caso Terry' (acusado esta vez de proferir insultos racistas), el seleccionador presentó su irreversible dimisión al ver “quebrantada mi autoridad”, desbaratando todos los planes de la FA, que emprendió entonces la búsqueda de un entrenador que cubriese la vacante, siendo finalmente el elegido Roy Hodgson. Ya con él al mando, la selección ha disputado dos amistosos frente a Noruega y Bélgica con sendas victorias por la mínima (1-0). Ganó pero no convenció, como se suele decir. Y además estos dos partidos sirvieron para que los 'pross ' perdieran a tres jugadores importantísimos en su esquema: Barry, Lampard y Cahill, lo cual ha dejado a la selección muy mermada a una semana del inicio de la Eurocopa.



La estrella

A pesar de que la cabeza le sigue fallando todavia en demasiadas ocasiones (se perderá los dos primeros partidos por un patadón sin sentido fruto de la impotencia en Montenegro), nadie duda de que el díscolo Wayne Rooney es el jugador más desequilibrante de la plantilla inglesa. Considerado por muchos el tercer mejor jugador del mundo tras Messi y Cristiano, el ex del Everton ha sabido variar su juego tras la salida de Ronaldo de Old Trafford hasta convertirse en un jugador 'total'. Ya no actúa de delantero centro, sino que ha retrasado su posición unos metros para desde ahí organizar el juego de su equipo, dar el último pase y, por supuesto, seguir haciendo goles. 27 son los que ha logrado esta temporada solo en la Premier, llevando a su equipo a luchar por el título hasta el último minuto de la última jornada con sus vecinos del City y siendo con claridad su jugador más destacado en una temporada algo decepcionante en la que han conseguido levantar un único título (la Community Shield). Por ello las ganas de Wayne deberían ser mayores para afrontar esta Eurocopa en la que intentará redimirse de su mala actuación en los dos últimos grandes torneos disputados con la selección. En el Mundial de Alemania 2006 Inglaterra se despidió en los penaltis en cuartos en un polémico partido frente a Portugal recordado por la expulsión de Rooney y su posterior conflicto con Cristiano Ronaldo, que fue el que avisó al árbitro de la agresión protagonizada por el inglés a Carvalho. Wazza terminó por tanto el torneo en las duchas y sin estrenar su casillero de goles. Posteriormente, Sudáfrica tampoco le traerá buenos recuerdos a un Rooney que llegó tras realizar una campaña espectacular a nivel goleador en el United pero que tampoco logró anotar ni un solo tanto para su selección, que cayó eliminada en octavos por Alemania también con polémica, con un 'gol fantasma' de Lampard que debió subir al marcador.
Vistos los antecedentes y teniendo en cuenta la sanción de dos partidos que tiene que cumplir el genial delantero de Liverpool quizá lo más sensato habría sido no haberle llamado para acudir a Polonia y Ucrania. Sin embargo, Roy Hodgson no ha dudado en ningún momento en llamar a un jugador cuyo rendimiento será decisivo en las aspiraciones de Inglaterra, que se agarra a su estrella como clavo ardiendo para mejorar su imagen en esta Eurocopa.


El líder

El incombustible Steven Gerrard portará el brazalete de capitán de la selección inglesa en Ucrania y Polonia por elección de Roy Hodgson, entrenador que ya le tuvo a sus órdenes en el Liverpool y que no duda de la capacidad de liderazgo y el carácter de una leyenda viva de Anfield y del fútbol inglés. Stevie es uno de los pocos jugadores que quedan que todavía siente el amor a unos colores y la lealtad hacia un equipo, el Liverpool, cuya camiseta lleva defendiendo desde 1998. Un one-club man, como dicen por allí. En cuanto a la selección, Gerrard ha participado en las Eurocopas de 2000 y 2004 y en los mundiales de 2006 y 2010, nunca superando la barrera de los cuartos de final.
A sus 32 años el todocampista inglés sumará por tanto su tercera presencia en la máxima competición continental con el objetivo claro de mejorar lo alcanzado en anteriores ediciones, y será una pieza clave en el esquema de los pross, más todavía tras las importantísimas bajas de Barry y Lampard que dejan huecos en el mediocampo difíciles de cubrir. Por ello, el eterno capitán red deberá multiplicar sus funciones en el equipo y ejercer de líder de un bloque ahora algo descompensado. Pero eso no será en ningún caso algo extraño para él. Acostumbrado a mover a todo un equipo con su juego y contagiarlo de sus ganas (el Real Madrid pudo dar fe de ello en 2009), esta tarea no será nueva para un jugador que ya sabe lo que es echarse a la espalda al Liverpool en plena final de Champions en una de las mayores remontadas de la historia del fútbol (perdía 3-0 al descanso). Y eso es algo que no tiene todo el mundo, por lo que Inglaterra debe aprovecharse y sacar el máximo rendimiento de un jugador grandioso.



El ausente


Si hay alguna ausencia realmente importante en el combinado nacional inglés, ésa es sin duda la de Frank Lampard, y más aún por el momento en el que se ha producido. A poco más de una semana del inicio de la Eurocopa, el reciente campeón de la Champions League hizo saltar las alarmas al tener que retirarse del entrenamiento por unos problemas musculares. Se presagiaba lo peor, y finalmente las pruebas confirmaron la baja del jugador del Chelsea para Polonia y Ucrania. Hodgson perdía de esta manera a su segundo centrocampista titular en apenas tres días tras la lesión, también a nivel muscular, de Gareth Barry, y se veía obligado a llamar al inexperto Jordan Henderson. 
La ausencia del jugador nacido en Londres será muy importante para una Inglaterra que necesitaba de su calidad, experiencia y carácter en el centro del campo, donde debía canalizar junto con otro viejo rockero como Gerrard el juego de ataque prossFrankie ha ido retrasando su posición conforme pasaban los años hasta actuar en esta temporada prácticamente como mediocentro organizador con Di Matteo, puesto que iba a ocupar también en la selección ante la falta de otros especialistas en estas posiciones.
Sin embargo, las de Barry y Lampard no serán las únicas bajas a las que tendrá que hacer frente Hodgson en la zona de creación. Tras haberse asentado como titular en el Arsenal la pasada temporada, Jack Wilshere no ha disputado ni un solo partido de ésta tras sufrir una fractura de tobillo en septiembre y recaer en febrero, viendo totalmente frenada su meteórica progresión y perdiéndose lo que habría sido su primer gran torneo con Inglaterra. 
Por último, en el enésimo contratiempo para los pross, el que se presumía como central titular para el torneo, Gary Cahill, no estará tampoco en Polonia y Ucrania al fracturarse la mandíbula en el último partido preparatorio frente a Bélgica en un choque fortuito con Joe Hart.


Ojito con …

El 10 de agosto de 2010, tras casi diez años en la cantera del Southampton, Alex Oxlade-Chamberlain debutó con el primer equipo convirtiéndose en el segundo jugador más joven de su historia en hacerlo tras Theo Walcott. Menos de temporada y media en la Football League One fue lo que necesitó para ser incluido en el 'Equipo del año' en 2011 y para ser seguido por todos los grandes clubes de Inglaterra. Finalmente el Arsenal, como ya hizo con su predecesor Walcott, acabó llevándose el gato al agua al poner sobre la mesa 12 millones más 3 en variables que aliviaron la mala situación económica del club rojiblanco y convirtieron a Chamberlain en el traspaso más caro de la historia de la segunda división inglesa (Football League Championship). Wenger le hizo debutar en Old Trafford con aquel sonrojante 8-2, y a partir de noviembre Alex comenzó a ganar protagonismo en el equipo, entrando con asiduidad en el once inicial en la segunda parte de la temporada y participando de forma activa en importantísimos partidos como la vuelta de octavos de la Liga de Campeones frente al Milan, en la que entró como revulsivo en la segunda parte para intentar culminar la remontada. Su gran recta final le sirvió para ser llamado por Hodgson, debutando con el combinado nacional hace apenas una semana. Comparado por muchos con Walcott por las similitudes de sus inicios y de su juego, Chamberlain es un volante rápido y habilidoso pero quizá con más toque y menos individualista que su compañero gunner. No exento de gol, será un jugador importante durante la Eurocopa como revulsivo en partidos atascados en los que su frescura puede cambiarlo todo. 



Once tipo

Hodgson, por lo que parece, dispondrá de un esquema 4-5-1, con Rooney como referencia arriba (cuando esté disponible para jugar), Oxlade-Chamberlain y Young en las bandas y Milner buscando espacios:






El seleccionador


Cuando al fin parecían haber logrado la estabilidad definitiva bajo el mando de Capello y se había logrado poner fin a los peculiares conflictos extradeportivos que han afectado a esta selección en los últimos años, el técnico italiano decidió poner punto y final a su etapa en Inglaterra por unas discrepancias con la Federación. Se venía abajo por tanto justo antes del inicio de la gran competición todo el trabajo realizado durante cinco años, y en Londres tuvieron que trabajar a contrarreloj para encontrar un sustituto a la altura. Harry Redknapp era el favorito, pero al no concretarse su contratación, Roy Hodgson fue finalmente elegido tras un día de intensas conversaciones en el seno del nuevo Wembley. La decisión no fue muy bien acogida en las islas, pues Hodgson está considerado como un entrenador de equipo 'pequeño' sin capacidad para dirigir a toda una Inglaterra en una Eurocopa. Ya tuvo la ocasión de entrenar a un equipo grande, el Liverpool, después de alcanzar la final de la Europa League contra el Fulham en una gran temporada para los cottagers, pero el resultado no fue ni mucho menos bueno. Con un juego totalmente rácano y sin más recursos que el balonazo para arriba de los centrales, Hodgson apenas duró cuatro meses en el banquillo de Anfield. Treinta días después firmó por el West Bromwich, con el que evitó el descenso en 2011 y completó una buena temporada este año para terminar en mitad de la tabla, dejando claro una vez más que se desenvuelve como pez en el agua en equipos con pocas aspiraciones. Al finalizar el curso se anunció su nuevo cargo de seleccionador inglés, y desde entonces solo ha dirigido dos partidos, frente a Noruega y Holanda, que se saldaron con sendos 1-0 en los que su equipo mostró una importante carencia en el juego ofensivo. En cuanto a la lista, ha habido alguna que otra sorpresa como la ausencia de Rio Ferdinand y la inclusión del joven lateral Martin Kelly (Liverpool) por la lesión de Cahill.




Les calificamos

Porteros

Joe Hart (Manchester City, ING) 9
Robert Green (West Ham, ING) 7
Jack Butland (Birmingham, ING) 6

Defensas

Leighton Baines (Everton, ING) 9
John Terry (Chelsea, ING) 9
Ashley Cole (Chelsea, ING) 8
Glen Johnson (Liverpool, ING) 8
Phil Jones (Manchester United, ING) 8
Joleon Lescott (Manchester City, ING) 8
Martin Kelly (Liverpool, ING) 7

Centrocampistas

Phil Jagielka (Everton, ING) 7
Stewart Downing (Liverpool, ING) 8
Steven Gerrard (Liverpool, ING) 9
Jordan Henderson (Liverpool, ING) 7
James Milner (Manchester City, ING) 8
Alex Oxlade-Chamberlain (Arsenal, ING) 8
Scott Parker (Tottenham Hotspur, ING) 8
Theo Walcott (Arsenal, ING) 8
Ashley Young (Manchester United, ING) 8


Delanteros

Andy Carroll (Liverpool, ING) 7
Jermain Defoe (Tottenham Hotspur, ING) 7
Wayne Rooney (Manchester United, ING) 10
Danny Welbeck (Manchester United, ING) 8


Entrenador

Roy Hodgson (inglés): 6


El pronóstico


A pesar de las innumerables bajas, el obsoleto sistema de juego de Roy Hodgson e incluso el pesimismo que reina en la concentración inglesa, nadie puede descartar antes de tiempo al país de los creadores del fútbol en una gran competición. La calidad de sus jugadores y, sobre todo, la competitividad que lleva implícita en sí misma la selección inglesa obliga a no olvidarse de ellos en la Eurocopa, aunque cierto es que los pross no llegan en su mejor momento, habiendo disputado solo dos partidos con el nuevo seleccionador. Francia, Suecia y Ucrania serán sus rivales en una fase de grupos que se antoja complicada por el juego que viene desplegando Inglaterra y por la falta de Rooney. Aún así es, junto con Francia (a la que se enfrenta en el primer partido), la principal favorita para pasar a cuartos, donde a priori le esperaría Italia o España, a la que ya venció en un amistoso a finales de año. Ése debería ser su límite si tenemos en cuenta la imagen que ha ofrecido en los dos primeros partidos con Hodgson, pero como dijo Rooney "somos suficientemente buenos para llegar a la final". Más claro imposible. 

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