miércoles, 11 de julio de 2012

Portugal vs España: duelo fraticida entre los lusos y los campeones



El Donbass Arena de Donetsk acogería en la primera de las Semifinales de esta Eurocopa 2012 un partido realmente atractivo, nada menos que un ‘duelo ibérico’ entre los portugueses y los españoles.
Si bien España había demostrado cierta mejoría en los Cuartos de Final y sus resultados en competiciones oficiales están siendo imposibles de mejorar, también es cierto que Portugal es una selección que ha crecido en cuanto a calidad y potencial de la mano de su gran estrella Cristiano Ronaldo. España partía como favorita, pero era un rol un tanto engañoso, en vista de que los lusos les endosaron a los Campeones del Mundo la friolera de 4-0 en el último encuentro  amistoso disputado entre ambos.

Para este partido Vicente Del Bosque sorprendió con la inclusión de Negredo en el once inicial como ‘9’ puro, dejando en el banquillo a hombres como Cesc, Torres o Llorente. La explicación teórica era buscar el desgaste de los dos centrales lusos, Pepe y Bruno Alves, mediante una lucha encarnizada por cada balón aéreo con un Negredo que cumpliría con creces su labor.
Portugal sabía cómo hacerle daño a España, y desde el primer momento del partido adelantó todas sus líneas y sometió a una presión asfixiante a España, que no jugaba cómoda en ningún momento y que pese a este contratiempo contó con numerosas ocasiones de gol. Un buen ejemplo de esto fue la ocasión de Arbeloa  en el minuto 8 de partido tras una gran jugada por la izquierda, pero su disparo se marchó desviado por poco.

Cristiano Ronaldo no se iba a quedar de brazos cruzados ni mucho menos, siendo de largo el más incisivo de los lusos. Su velocidad le llevó a desbordar en numerosas ocasiones a Piqué y a colgar peligrosos centros que fue desbaratando España a través de su pareja de centrales, especialmente Ramos, y un apoteósico Casillas.
Portugal apretaba y la próxima ocasión clara de España no llegaría hasta el minuto 28, cuando Iniesta intentaría poner el balón en la escuadra de la portería de Rui Patricio sin éxito. Sin embargo, justo antes del descanso CR7 metería el miedo en el cuerpo a todos los españoles tras un buen disparo con su zurda que se marchó fuera pero que a punto estuvo de batir al guardameta mostoleño.

Tras el descanso Portugal mantuvo su planteamiento y ‘El Marqués’ Don Vicente Del Bosque se vio obligado a mover algunas fichas, sustituyendo a Negredo por Cesc, y posteriormente a Silva y Xavi por Pedro y Navas. Estos cambios estaban motivados por la poca contribución de Álvaro Negredo en el juego con balón (si bien es cierto que fijó a los centrales durante el tiempo que estuvo en el campo) y con el objetivo de darle otro ritmo a España, de tal forma que los lusos pagaran cara la presión a la que sometieron a la selección española con la consiguiente carga extra de cansancio. Sin embargo, sería Portugal quien, salvo en un tiro de Xavi, llegaría con más fuerza al área de Casillas, con un Cristiano que falló hasta 3 ocasiones claras de gol. La última de ellas, tras un contragolpe sensacional en el que CR7 tuvo serias opciones de batir a Íker, pero el balón fue a parar a la grada, como en sus ocasiones anteriores.


Se acababa el tiempo reglamentario y tendría lugar el comienzo de la prórroga, donde España pasaría de ser el dominado a ser el dominador absoluto de este período. Iniesta en primer lugar, Ramos de libre directo, Navas y Pedrito tuvieron hasta cuatro oportunidades para adelantar a España, pero al no lograr el gol se llegaba irremediablemente a la lotería de los penaltis.
La tanda comenzaba con un lanzamiento de Xabi Alonso, a priori el lanzador más fiable de penas máximas de la selección española. Antes del lanzamiento, se pudo ver cómo CR7 le decía algo al oído a su portero Rui Patricio, se intuye que adivinó por dónde iba a tirar el penalti su compañero en el Real Madrid. Y de pronto, Xabi lanzó y Rui Patricio, en efecto, detuvo el lanzamiento. España entera quedó helada, pero entonces apareció ‘El Santo’, Íker Casillas para blocar el penalti de Moutinho. Esta parada del de siempre dejaba el marcador en tablas, aunque rápidamente Iniesta y Pepe marcarían los dos primeros goles de la tanda.

También cumplieron Piqué y Nani, pero con el 2-2 se acercó al punto de penalti nada menos que Sergio Ramos. El de Camas, que había sido objeto de todo tipo de burlas y reproches tras fallar el decisivo penalti en la Liga de Campeones contra el Bayern, tuvo el coraje de volver a estar entre los lanzadores, y no contento con ello, se permitió emular el lanzamiento que Pirlo había hecho unos días atrás. Detalle de lujo el del sevillano que volvió loca a toda España, y tal vez también a Bruno Alves que tiró al larguero el penalti siguiente.
  


Cristiano Ronaldo, que había solicitado ser el lanzador del quinto penalti depositando una gran confianza en el acierto de sus compañeros, veía como estaba a un gol de ver frustrado su lanzamiento y con esto, de ver cómo se consumaba la eliminación de su selección a las puertas de una final europea. 



El que se acercó al balón no fue otro que Cesc Fábregas, el hombre que anotó el penalti que nos dio la victoria ante Italia en aquellos Cuartos de Final de la que fue nuestra Segunda Eurocopa. Y su 
lanzamiento no defraudó, extremadamente ajustado al palo fue imparable para Rui Patricio ante la atónita mirada de los lusos, que habían prácticamente tocado la Final de la Eurocopa y ahora se veían obligados a despedirse del torneo, eso sí, con la satisfacción de haber competido a un nivel enorme. La cara de Cristiano, un ganador nato, era un poema, y España regresaba a la Final  del torneo continental, donde tendría como rival al ganador del Italia-Alemania. Como dice el refrán, “cada hijo de vecino  tiene sus hechos por padrino”.

martes, 10 de julio de 2012

Alemania vs Italia: Balotelli incendia a los germanos


Partido de lujo el que acogió el Estadio Nacional de Varsovia en estas Semifinales de la Eurocopa 2012, donde se enfrentan la poderosa Alemania, con el cartel de favorita, frente a la mejorada Italia donde un hombre iba a destacar por encima del resto, Balotelli.

Como decíamos, en Alemania muchos ya se veían campeones de la Eurocopa antes de empezar a jugarla, y credenciales no les faltaban, con un portero consagrado, una zaga solvente, un centro del campo potentísimo y una delantera letal. A simple vista, de lo mejorcito de Europa. Sin embargo, los alemanes se olvidaron de algo, y es que su selección, al igual que todas a lo largo de la historia, NO era invencible, algo que precisamente se pondría de manifiesto en este partido.

Enfrente Italia, que llegaba tras haberse impuesto en los penaltis a Inglaterra, y además de contar con jugadores eternos como Pirlo y Buffon, y otros magníficos como Cassano o De Rossi, tiene a uno que es diferente de todos, el más extravagante y singular de cuantos haya, Mario Balotelli. Este chico de 21 años  y de orígenes ghaneses tiene mil caras, sorprende por hacer todo tipo de locuras como “incendiar su propia casa con fuegos artificiales”, “empotrar  su coche contra una cárcel de mujeres para echar un vistazo” o “dejar por SMS a su novia cuando estaba en directo en un programa de televisión”. Este díscolo y gracioso personaje, aunque parezca mentira, también es conocido por jugar al fútbol, en ocasiones  muy mal, y en otras extraordinariamente bien. Pues si bien en los Cuartos de Final se vio al Balotelli fallón, perdonando incontables jugadas claras de gol, en las Semifinales mostró su otra versión, la de ‘SuperMario’, echándose la selección ‘azzurra’ al hombre y llevándola en volandas a la Final.

Sonó el silbato que daba el inicio del partido, y se pudo comprobar cómo los primeros minutos fueron bastante igualados. Por un lado, una Alemania que llegaba y mucho, pero cuyos disparos eran repelidos una y otra vez por Buffon. Por otro, con una Italia que lejos de acobardarse respondía con un colosal Cassano. Precisamente ‘Il Talentino’ sería el que en el minuto 19, diera la sorpresa tras romperle la cintura a Hummels y colgar un balón a la siempre ornamentada ‘testa’ de Balotelli. ‘SuperMario’ hacía el 0-1 y maravillaba a todos los que tuvimos la suerte de ver este partido.

La réplica llegaba por parte de los madridistas Özil y Khedira, que verían como sus disparos se estrellaban una y otra vez contra una muralla llamada Gianluigi Buffon. Mención aparte para la zaga italiana para este partido, con Chiellini, Bonucci, Balzarretti y Barzagli, siempre concentrados, bien colocados y haciendo un gran trabajo frenando las jugadas a balón parado de Alemania. Entre intentonas germanas, Montolivo se inventó un pase inverosímil que dejó completamente solo a un Balotelli disfrazado de ‘Hulk’, que con toda la tranquilidad del mundo destrozó la escuadra con un zambombazo a una velocidad verdaderamente difícil de captar para el ojo humano. El público alemán enmudecía y lloraba desconsolado, los aficionados neutrales estaban rotundamente sorprendidos, las casas de apuestas se frotaban las manos y los italianos simplemente estallaron de júbilo. Al fin se reencontraba la selección italiana con su hinchada, y sobre todo, con su mejor fútbol.

Con este 0-2 se llegaría al descanso, y en la reanudación más de lo mismo, Balotelli seguía probando, pero Alemania no se rendía y obligaba a Buffon a lucirse ante una falta bien ejecutada por Reus. Italia llegaba a la contra de forma clarísima, y perdonaba una y otra vez, sorprendiendo la clamorosa oportunidad que marró Di Natale en el minuto 81 al estar completamente solo y que su disparo ni cogiera puerta. Buffon paraba un nuevo disparo de Khedira y en el minuto 90, Özil transformaba un penalti provocado por una mano de Balzaretti dentro del área. Era el 1-2 pero con tan poco tiempo por delante que ya no servía para consolar ni a Löw ni a los millones de alemanes que veían cómo saltaban en mil pedazos sus sueños victoriosos, cómo el karma castigaba sus imprudentes y soberbias profecías sobre el trono del fútbol europeo, y sobre todo, cómo su  'bestia negra', la Italia del 'Gigante’ Mario Balotelli, ponía fin a su participación en esta Eurocopa.

Tras el fiasco alemán, ahora es la selección ‘azzurra’ la que deberá enfrentarse a la selección española en la Final para ver si su relación de amor con los ‘tifosi’ es verdadera, prolongada y con “Luna de Miel” o si por el contrario tan sólo ha sido un sueño de una noche de verano, un amor fugaz que al menos durante 4 días, haría creer a toda Italia en el resurgimiento de su fútbol.

domingo, 8 de julio de 2012

España vs Francia: España torea a los guiñoles


Se trata sin duda del más vibrante de los partidos de Cuartos de Final, ya que enfrentaba a la vigente campeona de Europa y del Mundo contra una Francia que venía con unas expectativas muy elevadas. No obstante, España no era todo lo favorita que debería por sus galardones, ya que la Fase de Grupos generó algunas dudas sobre la competencia de las decisiones del ‘Marqués’ Don Vicente Del Bosque.

Y es que pese a la goleada frente a Irlanda, el empate cosechado ante Italia y la victoria por la mínima ante Croacia creó un tufillo desagradable sobre todo por el uso en el esquema de juego español de un ‘ falso 9’ (Cesc Fábregas) en lugar de un 9 que casi siempre iba a ser ‘El Niño’ Torres. Francia había mostrado ya en la Primera Fase su mejor y su peor cara, pero tenía la firme esperanza de derrotar a los españoles, un equipo que históricamente se le ha dado muy bien, teniendo como referente al delantero Karim Benzemá, que a pesar de atesorar una calidad y un potencial impresionantes, no había conseguido marcar en todo el torneo.

Con críticas o sin ellas, Del Bosque optó por sacar a Cesc y jugar sin ‘un 9’, algo que a juzgar por lo visto en el terreno de juego, fue un acierto total. Ya en el minuto 5 Cesc provocó un claro penalti, pero al parecer  el colegiado Nicola Rizzoli fue el único en todo el Donbass Arena ucraniano que no lo vio. Después Xabi probaría a Lloris desde muy lejos, pero éste se mostró seguro. Sin embargo, nada podría hacer en el minuto 18 cuando Iniesta abría a la banda, para que Jordi Alba tras desbordar a su marcador, pusiera un centro medido a la cabeza de Xabi Alonso, consiguiendo el tolosarra el primer gol del partido.

España iba ganando por  1-0 y tenía el dominio absoluto del balón, fruto de lo cual Xavi, el de Terrassa, lo intentaría desde fuera del área sin éxito. No está siendo el mejor torneo de Xavi, muy errático y fuera de los partidos cuando en realidad nos tiene acostumbrados a pases de escándalo y una dirección sensacional.
En el minuto 30 Ramos derribaba a Benzema en la frontal de área, lo cual daría lugar a un lanzamiento directo de Cabaye a la escuadra que mágicamente salvó Íker con una de sus manos prodigiosas. Fue la mejor ocasión de los galos en todo el partido, pues el escaso peligro que  crearon fue por la banda izquierda de un Ribery menos entonado de lo habitual.

Antes del descanso la selección española dispondría de dos ocasiones más, en las botas de Iniesta y en la cabeza de Piqué, pero ambas se marcharon desviadas. Llegaba el tiempo de descanso y España, con el marcador a su favor, dominaba a su antojo a los franceses.
En la reanudación los franceses dieron un susto con un remate de Debuchy que se marchó alto, e inmediatamente después Cesc dio la réplica con un desmarque que le dejó solo y únicamente le faltó sortear a Lloris para conseguir el segundo gol de España. Francia se desesperaba y dio entrada a Nasri y Menez, mientras que por España entrarían Torres, Pedro y Cazorla por Silva, Iniesta y Cesc.

Blanc se mordía las uñas al ver cómo se les escapaban las Semifinales, y más tras ver cómo en el 89 Pedrito provocaba un penalti que transformaría Xabi Alonso en el 2-0 final. No quedaba tiempo para nada más, España logra el pase a Semifinales con bastante contundencia ante una Francia sin personalidad, irreconocible a lo largo de los 90 minutos. 
Se acallaban de esta forma por una temporada las acusaciones de dopaje por parte de los guiñoles, llegando estos  a  proclamar que “contra Francia, ni les hizo falta doparse”.  Una clara muestra de que en la histórica relación de disputas y envidia entre dos países vecinos, España se llevó la gloria por esta vez. Por tanto, decepción francesa y España se medirá en Semifinales a la selección portuguesa de Cristiano Ronaldo.

sábado, 7 de julio de 2012

Italia vs Inglaterra: Los ‘azzurros’ ganan la lotería


El Estadio Olímpico de Kiev acogía en este partido de Cuartos de Final a dos grandes selecciones. Por un lado, la renovada Italia de Prandelli, que bajo la dirección de un Pirlo excepcional estaba maravillando a todos con un fútbol menos rácano que el que la ha caracterizado a lo largo de la historia. Por su parte, la  Inglaterra de Hodgson que si bien no había mostrado  ser un equipo equilibrado, siempre es un rival temible al contar con jugadores como Rooney o Ashley Young.

A priori era un partido igualado, aunque conforme pasaban los minutos se vería que los ‘azzurros’ merecían el pase. Comenzó el partido y en el minuto 3 De Rossi estuvo a punto de marcar el que habría sido el mejor gol de la Eurocopa tras engachar una potente volea desde fuera del área, pero su remate se topó de lleno con  el palo de la portería defendida por Joe Hart.

Los ingleses sólo inquietaban en sus acciones por la banda derecha, y  en el minuto 4 estuvieron a punto de adelantarse en el marcador, ya que G.Johnson recibió el balón en el área pequeña y remató a bocajarro , pero se encontró con un inmenso Buffon que atajó el balón cuando parecía imposible. Sin tiempo para recuperarse del susto, los italianos vieron como Rooney volvía a rematar dentro del área, pero su testarazo se marchó desviado en esta ocasión.

Después comenzaría ‘el show de Mario Balotelli’, ya que el jugador nacido en Palermo desperdició numerosas  y clarísimas oportunidades para poner a su equipo por delante. La primera en el 24, donde estuvo lento en un intento de vaselina que desvió Terry. Poco después, en el 31, volvería a fallar solo ante Hart, con una volea mal ejecutada que atrapó el meta inglés sin problemas. Y justo antes del descanso, Pirlo centraba para Cassano, que peinaba el balón hacia un Balotelli que volvió a mandarla a las nubes, ahora en el área pequeña.

Tras la reanudación, Pirlo ejecutaba un genial lanzamiento desde la esquina que, tras una serie de rechaces, le caería a De Rossi nuevamente en el área pequeña, pero su remate no tuvo la trayectoria deseada al marcharse desviado. Después Hart haría una excelente doble intervención ante Balotelli, y la jugada finalizó con un remate de Montolivo que se marchó alto. Ahora Balotelli estaba más ansioso que nunca, tras haber marrado todas las ocasiones habidas y por haber, por lo que se animó con un control formidable con el pecho y una ejecución de chilena que se marcharía fuera.

En el 64 perdonaba Inglaterra, que tras estar sufriendo el asedio de un Balotelli errático, tomó aire en una jugada que culminó con un disparo de Ashley Young dentro del área, desviado. Hodgson se llevaba las manos a la cabeza, Inglaterra se desesperaba, Italia volvía a fallar y la tuvo Wayne Rooney en el descuento, en un nuevo intento de chilena.
Ya en la prórroga primero un disparo al palo de Italia y luego un gol anulado a Nocerino a falta de 5 minutos para el final parecía que decantarían la balanza a favor de los ‘azzurros’, pero la tanda de penaltis era una realidad inexorable.

Inglaterra e Italia, dos países históricos de gran tradición futbolística, se disputaban en la lotería de los penaltis el seguir en la competición y por consiguiente, la explosión de júbilo y alegría de todos sus paisanos. Llegó el turno de los jugadores con mayor sangre fría, de los valientes y de los más  ‘pillos’, reunidos para aupar a su selección a las Semifinales.

El primero, cómo no, fue Balotelli, que con un disparo ajustado batía a Hart, pero que vería como justo después Gerrard pondría las tablas en el marcador. Montolivo lanzaba fuera y Rooney adelantaba a los suyos. No obstante, Pirlo pondría el 2-2 con un lanzamiento ‘a lo Panenka’ a la altura de unos pocos genios, gol que daría la vuelta al mundo y mostraría un profundo reconocimiento a un futbolista que sin duda alguna lo merece. 

La sonrisa de Hart se transformaría en gesto de preocupación o ‘cara de circunstancias’ cuando vio cómo Young tiraba al larguero y Nocerino le marcaba el 2-3. Llegaba el turno de Ashley Cole, que lanzó blandito pero colocado a uno de los lados, aunque no lo suficiente como para batir a un Buffon que como un felino se lanzó a por ese decisivo balón. Esta parada permitía que Diamanti, convirtiendo un tiro decisivo, le diera el pase a Semifinales a la Italia de Prandelli, que siendo sinceros, es justa merecedora de la clasificación.

Por tanto, partido que se decanta a favor de Italia, que tuvo indecibles ocasiones para no llegar a los penaltis pero por el destino o el karma no entraron para que todos pudiéramos presenciar la maravilla de Pirlo en la fatídica tanda. En Semifinales se encontrarán con la poderosa Alemania. Por su parte, la rácana y contragolpista selección inglesa, hacía las maletas de regreso a casa en lo que suponía una nueva decepción, y ya van unas cuantas, para su fútbol como selección y para sus aficionados.

Portugal vs Rep.Checa: Crónica de una muerte anunciada


El partido que abría los Cuartos de final enfrentaba a la República Checa, sorprendente líder del Grupo A, con Portugal, una selección que pasó como segunda tras Alemania en el llamado ‘Grupo de la Muerte’ (Grupo B) y que llegaba con ganas de demostrarle al mundo su verdadero potencial.

Los checos, llegaban con la notable ausencia de su estrella, su jugador franquicia  Tomas Rosicky, y tenían la convicción de que encerrándose atrás y encomendándose a un seguro bajo los palos como Petr Cech llegarían a las Semifinales. Portugal, por su parte, apareció en el partido como lo que es, una selección cuya hambre de victorias crece de manera proporcinal a la de Cristiano Ronaldo.

Por tanto, ya desde el principio parecía entreverse un guión con una selección checa empequeñecida buscando que el ‘poder divino’ estuviese de su parte, frente a la plantilla lusa, que si bien como conjunto no ha ganado nada relevante, sí cuenta con algunos de los mejores jugadores del mundo.
El partido comenzó en el Estadio Nacional de Varsovia con una llegada sin mucho peligro de los checos, un mero espejismo porque inmediatamente después Portugal se haría con el control absoluto del encuentro. Moutinho y Cristiano tuvieron las primeras ocasiones lusas, aunque no inquietaron demasiado a un Cech que contaba con un abrumador desfile de compañeros defendiendo en torno a su área.

Con Baros, Plasil, o Jiracek desaparecidos, Portugal disponía de numerosas ocasiones, resultando llamativo el intento de vaselina de Fabio Coentrao, que acabó atrapando ‘El Hombre del Casco’ sin problemas. En el minuto 32, Cristiano Ronaldo hacía un remate acrobático que, pese a levantar al público de sus asientos, no encontró como premio el gol tras marcharse desviado.

Ya en el minuto 39, al filo del descanso, el magnífico delantero del Zaragoza Hélder Postiga se marchaba lesionado, por lo que se perdería el resto del torneo. Entraba para sustituirle Hugo Almeida, jugador de menor capacidad técnica pero cuya envergadura y su trabajo para el equipo le hacen digno de ser el ‘9’ de su selección. Justo antes del intermedio, ya en el tiempo de prolongación, Ronaldo maravillaba con un nuevo control y un fuerte disparo que tristemente para él, se topó con el palo.

Tras la reanudación, Almeida remataba un centro sin coger puerta. Poco después, Cristiano Ronaldo lanzaba uno de sus libres directos en forma de ‘Obús’ que nuevamente se encontró con el palo de la portería de Petr Cech. El portero checo ya no estaba tan cómodo y Portugal empezó a asediar su portería, con disparos potentes a los que tuvo que responder con paradones, o incluso  con un testarazo de Hugo Almeida que encontró la red, pero que fue anulado por posición antirreglamentaria.

En el 63, la mejor parada de la noche, una mano de Cech que envió a córner un auténtico ‘misil’ salido de las botas de J.Moutinho. No obstante, en el 78 el propio Moutinho puso un centro medido a la cabeza de CR7 se anticipó a un lento Gebreselassie para conectar un testarazo picado, potente y magistral que a la postre sería el único gol del partido. Se adelantaba Portugal y en lugar de encontrar una reacción en la débil República Checa, fueron los propios lusos los que buscaron el segundo con disparos de Nani y J.Pereira. En la última jugada del partido, el portero checo Cech se sumaría al ataque de los suyos, que ni siquiera llegaron a disparar a puerta.

Se acababa así el primer encuentro de Cuartos de Final con la victoria por la mínima de Portugal sobre la Rep.Checa (1-0). Resultado que debió ser más abultado para una selección que fue la única que intentó llevarse el partido y que tratará de repetir el grito gutural con el que Ronaldo celebra sus victorias en las Semifinales, donde se medirán con el ganador del España-Francia. 

lunes, 2 de julio de 2012

Alemania vs Grecia: algo más que un pase a ‘semis’


Sin duda, este partido de Cuartos de Final era el partido del morbo, precisamente porque se enfrentaban Alemania y Grecia. La explicación de esto, es que en una Europa empobrecida y asolada por la crisis, hay dos países que destacan sobre los demás.
Por un lado nos encontramos con Alemania, país que domina el continente europeo sin haber empleado la fuerza como en sus dos intentonas anteriores en forma de Guerras Mundiales y  que cada vez se enriquece más a costa de los países más afectados. En el otro bando está Grecia, el país ‘rescatado’ o explotado, que sufre día tras día las duras condiciones que implican este hipotético rescate europeo.

Angela Merkel  estaba en Gdansk para presenciar lo que se preveía una victoria fácil de su equipo, la todopoderosa Alemania, que por otra parte había mostrado un juego vistoso, contundente y pragmático a lo largo de la primera fase, algo que le hacía parecer sin duda un rival temible y con el permiso de España, el rival a batir.


Por tanto, este partido de  Cuartos de Final no deja de ser una representación moderna del duelo entre David, reencarnado en Grecia; y Goliat, personificado en Alemania; con la diferencia de que, esta vez, el vencedor sería Goliat. 
Políticas al margen, el partido comenzó con un dominio aterrador por parte de los teutones, que tocaban el balón a su antojo, llegaban a la portería griega con una pasmosa facilidad y se convertían rápidamente en dueños y señores del partido. Llama la atención que para este encuentro, Löw decidió renovar el ataque alemán para dar descanso a algunos titulares mediante la inclusión de Klose,Reus y Schürrle en el once inicial, y por parte de los griegos, no pudo jugar el capitán Karagounis, sancionado.

A los 3 minutos primer aviso alemán un gol anulado a Schwensteiger anulado por fuera de juego. Después ocasiones de Özil, tras jugada personal, que detiene Sifakis; y Reus, que se va directamente fuera. Los griegos respondían con un tímido pero colocado disparo de Ninis, que rechazó Neuer, pero pronto Alemania se dejaría de dar avisos y en el minuto 38 Lahm hacía el primer gol del partido con un potente disparo junto al palo .

Con este gol del capitán alemán se llegaba al descanso, y en el inicio de la segunda parte, Grecia, que seguía empeñado en su juego de defensa y contraataque, encontró su premio en el minuto 54, con un contragolpe por la derecha en el que Salpingidis asistía a Samaras para que pusiera las tablas en el marcador. Este gol borró de un plumazo las sonrisas de miles de alemanes que junto a Merkel habían pensado en una plácida noche para los suyos.

No obstante, 6 minutos después Khedira marcaba un golazo con una potente volea dentro del área que adelantaría de nuevo a los germanos y sería un gol clave para el devenir del partido, ya que permitiría que Alemania se viniera arriba y marcara hasta dos goles más. El primero, en el minuto 67 tras un saque de esquina efectuado por Özil, que encontró en Klose su rematador perfecto al hacer el 3-1. Poco después, en el 73, Reus sentenciaba el partido con un disparo potente y a la escuadra tras un rechace, lo que dejaba un contundente 4-1 en el marcador.
La superioridad alemana era ya palpable en el ambiente, aunque un penalti a favor de Grecia en el 88 por mano de Boateng, iba a servirle a Grecia para maquillar el resultado con un gol de Salpingidis que dejaba el 4-2 final en el marcador.

Alemania, ganó bien pero sin la comodidad que se esperaba en un principio, siendo muy grata y sorprendente la incorporación de dos jugadores de banda como Reus, y Schürrle, un rapidísimo extremo del Bayer Leverkusen cuyo extraordinario juego cautivó hasta a los menos futboleros. 
Por su parte, Grecia dejó bien claro que sin llegar demasiado puede hacer goles y que todavía no ha dicho su última palabra en el mundo del fútbol, olé por los griegos.

En resumen, un partido vibrante y precioso de ver, que se salda con el pase a semifinales de Alemania, donde se verá con la Italia de Balotelli. Por su parte, Grecia vuelve a casa con la cabeza alta y con la conciencia bien tranquila, tras haber hecho un torneo muy digno en el que Salpingidis ha brillado como nunca y Fernando Santos ha demostrado ser un gran seleccionador.

miércoles, 20 de junio de 2012

GRUPO C: Sobre la bocina

Con más apuros de los esperados, eso sí, España logró cumplir con la papeleta y acceder como primera de grupo a los cuartos de final de la Eurocopa. Se respiraba mucho optimismo en la parroquia castellana, tanto que parecía que la fase de grupos iba a ser cosa de coser y cantar. Pero no fue así. Porque no hay que vender la piel del oso antes de cazarlo. Porque los partidos están para jugarlos.

Ya quedó claro en el primer encuentro de grupo ante Italia, del que la roja pudo rescatar un punto in extremis en un partido que no dominó como todo el mundo esperaba. La apuesta de Del Bosque por el llamado falso nueve, con la sorprendente alineación de Cesc Fábregas en la punta de ataque en lugar de otros delanteros puros como Torres, Llorente o Soldado, facilitó que España pudiese llevar el peso del choque al optar por un estilo mucho más de dominio, control, y posesión. Pero todo quedaba en eso. El combinado castellano mandaba, al ritmo de un magnífico Iniesta, tocaba, la movía; pero no profundizaba, no terminaba de crear peligro sobre la meta de Buffon. No había nadie que finalizase, que terminase ninguna jugada. Ante esta incertidumbre, Italia supo reaccionar. Se armó de coraje y poco a poco fue entonándose. Sabedora de las dificultades españolas arriba, se encomendó al hacer de sus dos delanteros, Cassano y Balotelli. Sus opciones pasaban por esperar, agazaparse con orden, y buscar rápidos contragolpes. Y Prandelli sabe que en estas circunstancias no hay nadie mejor que Di Natale. El del Udinese, todo un veterano, entró por SuperMario y la primera que tuvo la cazó, aprovechando un gran pase de Pirlo en un raudo contraataque en el 60' de partido. España había estado jugando demasiado con juego. Si el marcador se mantenía en tablas era porque Casillas había sacado varias, entre ellas un incontestable testarazo a Motta, y porque Balotelli había decidido salir al campo sin haberse quitado el pijama ni tomado el café. Aunque no duró mucho la euforia azzurra, ya que en la siguiente jugada el propio Cesc aprovechaba un gran balón entre líneas de Silva para reestablecer las tablas. Del Bosque decidió entonces dar entrada a Navas, buscar más incisividad, más electricidad. Pero claro, ¿quién iba a rematar los centros de Jesús? Sin un punta, un nueve de referencia, no parecía que la decisión del seleccionador fuese a tener el balsámico efecto deseado. Poco después pareció escuchar el clamor de España entera y dio entrada a Torres. Pero de poco servía ya. El de Fuenlabrada tuvo un par de ocasiones tras dos excelentes desmarques que no acertó a rematar ante Buffon. Y en estas murió el partido, con la sensación de que el combinado español había dominado, sí, pero nada más. Se hacía necesario un golpe de efecto, algo que hiciese creer al sentir español en el nuevo esquema del técnico salmantino.

Más todavía, tras el triunfo de Croacia por tres goles a uno ante Irlanda en el otro partido del grupo. Los chicos de Bilic sabían de la importancia de vencer el primer choque tras el empate del otro encuentrom y no desaprovecharon la coyuntura. Bajo la batuta de un incontestable Modric y los tantos de Mandzukic (por partida doble) y Jelavic, el combinado balcánico supo imponer su mando y hacerse con un choque que no tuvo color ante el combinado del trébol verde, que se aferraba como clavo ardiendo a las jugadas a balón parado, su único atisbo de esperanza. De hecho, llegaron a remontar el tempranero gol de Mandzukic gracias a un buen testarazo de St. Ledger, de lo poco positivo de Irlanda en esta Euro. Pero todo quedó en eso. El cerrojo irlandés no funcionó y primero Jelavic y después Mandzukic convertían a Croacia en la primera selección líder del grupo.

Pero todo cambió en el segundo partido ante la propia Irlanda. Del Bosque rectificó y volvió a jugar con ese nueve que tantas alegrías ha dado. Sin Villa, el peso recaía en el cuestionadísimo Torres. No iba a ser un encuentro sencillo, con una selección irlandesa fiel al catenaccio tan promovido por su preparador, Trapattoni, encerrada y refugiada en el hacer al contragolpe de Duff, McGeady y su hombre estrella, Robbie Keane. Pero el guión cambió nada más comenzar el choque, cuando el propio Torres acalló a sus detractores al coger un balón muerto dentro del área y fusilar a Given. Un Given que hizo varias intervenciones de mérito para evitar que se llegase con una renta mayor al descanso. El partido era un auténtico monólogo de España, que no daba opción alguna a un combinado irlandés espoleado desde la grada por su fiel y mayúscula hinchada, que no cesó de animar en ningún momento, pese a que la función siguió en el segundo tiempo, ahora con mucha mayor profundidad. Una obra de arte de Silva al inicio del segundo tiempo terminaba de fulminar todo atisbo de esperanza irlandesa, y fue solo la antesala a una estampida de ocasiones para una España que por fin comenzaba a brillar. Torres hizo el segundo en su cuenta particular para terminar de reivindicarse en el 70', y el propio Fábregas haría el 4-0 definitivo a falta de siete para el final, alimentando más todavía el debate sobre quién debe ser el acompañante de Silva e Iniesta en el ataque español. Un 4-0 que únicamente Given impidió fuese más abultado, y en el que destacó el buen hacer defensivo del combinado español, en el que tanto Ramos como Busquets y Piqué se erigieron como auténticos colosos.

Irlanda se convertía entonces en la primera selección eliminada virtualmente del torneo, tras el empate a un gol en el otro encuentro entre Croacia e Italia. La selección de Prandelli sabía que tenía una dura prueba de fuego contra un rival en auge y que no podía perder si quería mantener sus opciones, y salió a por el partido desde el primer momento. Pero era el día de un Pletikosa inmenso, inconmensurable en la meta balcánica. Sólo una obra maestra de quién si no Andrea Pirlo de libre directo sirvió para romper la igualada a poco más de cinco minutos para el descanso. Sin embargo, tras el tanto Italia decidió echarse atrás y tratar de cerrar líneas para poder preservar la victoria, pero le salió el tiro por la culata. La selección vatreni comenzó a dar síntomas de recuperación y en una de estas, Mandzukic lograba su tercera diana en el campeonato para ponerse al frente de la tabla de goleadores e igualar la contienda en el setenta y dos de choque. Croacia parecía entonces conformarse e Italia no logró alzar el vuelo. Empate que permitía a España ponerse como primera de grupo, seguida de Croacia, a la que la valía con empatar en el último choque a un gol o más para verse clasificada. Italia necesitaba vencer fuera como fuese a Irlanda para no descolgarse. Una Irlanda que deseaba de todo corazón dar una alegría a su tremenda afición. Esperaba una última jornada de lo más movidita, caldeada por las insinuaciones de ciertos jugadores italianos, entre ellos su capitán Buffon, de que españoles y croatas pactarían un empate en la última jornada para verse clasificados.

Pero tanto Croacia como España salieron a cerrar la boca del guardameta italiano en el último encuentro. Ambos combinados se medían en un duelo fatídico en el que ninguno de los dos iba a dar su brazo a torcer. Del Bosque volvía a apostar por Torres como referencia en el ataque español, buscando más profundidad arriba, y el combinado croata delegaba en las aptitudes de Mandzukic y Modric para lograr la gesta. Bilic alineó un once innovador, valiente, buscando más profundidad con Pranjic en el extremo izquierdo y Vida como lateral derecho. Y pudo haberle salido bien la jugada. Ambos banquillos estaban enganchados a lo que sucedía paralelamente en el otro partido, que no deparaba buenas noticias. Cassano, de cabeza, adelantaba a la azzurra en una jugada con bastante fortuna en el 36' de partido, lo que obligaba a Croacia a ponerse las pilas. Y vaya que si lo hizo. España estuvo jugando con fuego durante todo el choque, presa de la duda, de la inquietud, y ciñéndose a la inspiración de Iniesta y Silva. Pero Croacia apretaba, y la suerte pudo haberse decantado de su parte si el colegiado del choque, el alemán Wolfgang Stark hubiese visto dos penaltys cometidos por la selección española: uno de Ramos sobre Mandzukic en el lateral del área, y otro más clamoroso todavía, justo antes del tanto español, de Busquets sobre Corluka. Pletikosa era un coloso en la portería croata, y el ambiente comenzaba a enrarecerse por momentos. Y en estas estábamos cuando Fábregas elevó con mucha clase un balón a poco más de dos minutos para el final del choque sobre la zaga balcánica que tiró mal el fuera de juego habilitando a Iniesta para que, solo ante el guardameta, cediese a Navas para que el sevillano remachase a placer, con mucha furia, eso sí, con toda la fuerza de todo un sentir que empujaba a muerte, y adelantase a la selección de Del Bosque para reestablecerla como primera de grupo. Poco pudo hacer entonces la valiente Croacia, con Bilic agotando sus últimos minutos al frente de su banquillo, resignada e impotente, y que vio como se desvanecían sus opciones, más todavía con el segundo tanto de Italia, obra de Balotelli, despidiéndose muy dignamente de un torneo en el que seguramente haya merecido más.

Por tanto, España se enfrentará a Francia, segunda clasificada del Grupo D, en cuartos de final; mientras que Italia hará lo propio con la Inglaterra de Hodgson. Con mucho sufrimiento, con un triunfo conseguido en la más angustiosa de las agonías. Pero triunfo, al fin y al cabo, que permite al combinado español seguir adelante, seguir soñando con ser la primera selección de la historia en poder conseguir de manera consecutiva Eurocopa, Mundial y Eurocopa.

Para terminar, hemos querido analizar lo mejor y lo peor de cada combinado del Grupo C en esta truculenta fase. Deseamos que lo disfruten:

LO MEJOR


España: Sin duda alguna, pese a que llegaba al torneo como lo que es, un auténtico crack, como una de las grandes esperanzas que debía guiar al combinado de Del Bosque al éxito, David Silva ha terminado de doctorarse. No ha dejado lugar a la incertidumbre acerca del estado en el que iba a llegar. Clave en todos los partidos, cuando está bien, España fluye. Su asociación con Iniesta es de fábula. También aquí habría que destacar a Jordi Alba, que se ha asentado a la perfección en el lateral izquierdo.

Italia: El auténtico faro de Italia, Andrea Pirlo, no permite que se dude sobre quién ha sido el principal exponente de que Italia haya pasado a cuartos. Su elegancia y maestría a la hora de sacar el balón y encontrar huecos le delatan, y generan una dependencia enfermiza en torno a su persona. Tres de los cuatro tantos de su selección en la Euro han salido de sus botas.

Croacia: Ya lo avisábamos en el análisis previo del combinado de Bilic. El delantero del Wolfsburgo, Mario Mandzukic, se ha destapado como la gran revelación croata. Su excelente cabezazo y su habilidad para cazar goles y llegar desde atrás le han revalorizado y confirmado como uno de los delanteros con mejor porvenir del viejo continente. Abandona la Euro como máximo anotador, con tres tantos, igualado con Mario Gómez y Dzagoev.

Irlanda: Muy pobre torneo en general del conjunto de Trapattoni, que le han puesto más corazón que cabeza. Podríamos destacar la labor en el eje de la zaga del central del Leicester Sean St. Ledger, que ha logrado hacerse un fijo en los esquemas del seleccionador por delante de Stephen Kelly o Darren O'Dea, y que ha demostrado que es un central sencillo, expeditivo, de los que no se complican y lo hacen fácil. Un defensa del que cualquier entrenador querría disponer.

...Y LO PEOR


España: A medida que avanza la Eurocopa, cada vez está menos claro el porqué de la confianza tan ciega de Vicente del Bosque en el lateral derecho Álvaro Arbeloa. El defensa del Real Madrid no termina de convencer, y sus incorporaciones al ataque inspiran demasiada desconfianza.

Italia: Pese a su genial gol de chilena en el partido ante Irlanda, el delantero del Manchester City, Mario Balotelli no ha hecho mérito alguno para ser titular en los esquemas de Prandelli. Parece haber perdido el puesto con Di Natale, y no es para menos, después de sus carajas en los partidos ante España y Croacia. Desubicado, muy fallón, y sobre todo, demasiado polémico. Ya lo demostró dedicándole a Prandelli el gol ante el combinado irlandés, tras el que Bonucci y Balzaretti tuvieron que correr a, literalmente, ponerle las manos en la boca para callarle, como si fuese un niño chico.

Croacia: La afición croata ha terminado demasiado decepcionada con la contribución del mediapunta Ivan Perisic. El joven jugador del Borussia de Dortmund no ha logrado convencer en su estreno en una gran cita y debe incidir mucho en demasiados aspectos de su juego si quiere llegar lejos. Perdió la titularidad en el último encuentro en favor de Pranjic.

Irlanda: Por encima del resto, habría que resaltar negativamente aquí la figura de Aiden McGeady. El rápido extremo del Spartak de Moscú no ha sabido estar a la altura y ha mostrado su peor cara en la Eurocopa. Algún ligero atisbo en el estreno ante Croacia, pero poco más. Su irregularidad está demasiado reñida con su genial talento, y nunca le permitirá convertirse en aquella estrella que en algún momento prometía poder llegar a ser.

La locura se desata en el Grupo A


Sin duda alguna de los cuatro grupos de la primera fase de esta Eurocopa, el A es el que más sorpresas nos ha brindado. Primero, por la eliminación de su favorita, y segundo por la clasificación en la última jornada de Grecia, que a priori partía como la ‘Cenicienta’ pero que una vez más ha hecho valer su oficio y su veteranía.

Todavía recordamos la ilusión con la que Polonia y Grecia abrieron este maravilloso torneo continental, donde los polacos empezaron arrasando con su juego veloz y vertical, que obtuvo un gol de Lewandowski como recompensa. Grecia, tras una expulsión injusta, ni mucho menos se rindió e igualó la contienda merced a un gol del ‘pequeñín’ Salpingidis, pudiendo llevarse finalmente el primer partido de no ser por una parada magistral de  Tyton. La jornada inaugural culminó con lo que parecía iba a ser el guión habitual del Grupo A, ya que Rusia destrozó a la Rep.Checa con un 4-1 demoledor, y un Dzagoev colosal.
Hasta aquí todo en orden, Polonia no dejaba de ser un anfitriona con ganas pero sin la madurez suficiente como para ‘pescar’ muchos puntos, una Grecia que sin brillar sí pescaba, una Rusia muy superior y una Rep.Checa con mucho por demostrar.

Sin embargo, la segunda jornada cambió un poco las tornas, ya que, mientras la Rep.Checa levantaba la cabeza venciendo por 1-2 a Grecia y Rusia no remataba la faena al dejarse  empatar un partido ante una Polonia más ambiciosa que logró el 1-1 con un golazo de Blaszczykowski. Estos resultados les brindaban a las cuatro selecciones la posibilidad de pasar de ronda siempre y cuando cumplieran en la última jornada.

De esta forma, cuando todos esperábamos la sentencia de Rusia y tal vez un último ‘arreón’ polaco, sucedió justo al contrario. Un solitario gol del inconmensurable Karagounis, consumaba lo imposible, una victoria de Grecia ante Rusia, que quedaba por tanto eliminada al ser incapaz de ‘hacer sus deberes’ en los partidos previos.  
‘Los Pequeños Zares’ se volvían a casa antes de lo esperado a pesar de tener el mayor potencial como selección de todo el Grupo A y haber brillado como pocas en el partido inaugural.


Por su parte, quien sí cumplió fue la República Checa, que se impuso por 1-0 a Polonia provocando así la eliminación de los anfitriones polacos, que vieron como la ilusión inicial y la confianza depositada en los Piszczek y Lewandowski pronto se tornaba en decepción y desencanto.

En conclusión, el Grupo A nos deparó claramente un premio al oficio de Grecia y a la regularidad de la República Checa al mismo tiempo que dio una ‘cura de humildad’ a los rusos y destapó las vergüenzas de una todavía demasiado verde PoloniaEn Cuartos de Final la República Checa se enfrentará a la Portugal de Cristiano Ronaldo y Grecia hará lo propio con la Alemania de Lahm y Özil.




LO MEJOR



Polonia: Lo mejor de los polacos fue la sensación de competitividad que dejaron entrever tras el partido inaugural y en el choque frente a Rusia. Polonia ha dado un salto de calidad en esta Eurocopa y eso no ha pasado desapercibido para nadie. Se han mantenido con opciones de pasar de ronda hasta la última jornada y sobre todo, han mostrado tener una banda derecha espectacular y un delantero como pocos ha habido en Polonia. Nos referimos ni más ni menos que a la banda derecha conformada por Piszczek en el lateral derecho, cuyas incorporaciones y su velocidad le daban desborde y centros con remates claros a su equipo; y Blaszczykowski como interior diestro, cuyos centros y lanzamientos escorados son un peligro constante para los rivales. El delantero mencionado es Lewandowski, que, pese a no haber disfrutado de muchas ocasiones claras durante el torneo, ha dejado destellos de calidad como el gol frente a Grecia, y seguirá dando muestras de su categoría ahora en las filas de los 'Red Devils', es decir, en el histórico Manchester United.


Grecia: El equipo heleno ha mostrado a todos cómo la veteranía y la perseverancia dan sus frutos. El éxito de llevar a Grecia a Cuartos de Final en esta Eurocopa puede personalizarse en dos nombres, Karagounis, el capitán, y Salpingidis, un hombre que empezó siendo un revulsivo y acabó siendo fundamental en el planteamiento de Santos. Por otra parte, el propio seleccionador Fernando Santos ha demostrado que sabe sacar un gran rendimiento de sus jugadores, ha sabido dirigir a la selección en los momentos clave y ha dejado patente que es un digno heredero de Rehhagel.


Rusia: De Rusia hay que quedarse con los goles de Dzagoev, y con el fútbol vertiginoso y goleador de esta selección en el partido inaugural contra la República Checa. Rusia tiene una plantilla excelente con una delantera prácticamente sin rival en esta Eurocopa. Pero una cosa es tenerla y otra saber emplearla como es debido.


Rep.Checa: Una selección que fue de menos a más, pero que demostró que sin grandes nombres, y con paciencia y sacrificio finalmente llegan los resultados. Es destacable la solvencia defensiva de los checos salvo en el primer partido, y la profundidad de sus bandas, de las que surgía casi siempre su peigro.
Lo mejor sin duda es la fuerza mental demostrada al pasar a Cuartos de Final como primera del Grupo A tras haber perdido por 4-1 en el primer partido.




LO PEOR


Polonia: Lo más duro para Polonia fue ver cómo eran eliminados en primera ronda después de haber ilusionado a todos los aficionados en este torneo que jugaban en casa. La poca madurez de la plantilla hizo que Grecia le quitase dos puntos claves y que no ganasen ningún partido en esta Euro. A la pronta eliminación de Polonia también contribuyó la mala dirección de Franciszek Smuda, que no supo aprovechar las virtudes de este equipo joven y se vio superado por la mayor veteranía de otras selecciones.

Grecia: Pocos defectos se le pueden sacar a una Grecia que, teniendo la peor plantilla del Grupo A, consiguió la clasificación a Cuartos de Final. Tal vez se puede hablar de la carencia de gol de hombres como Samaras, que, sin embargo, han aportado control del balón y ha fijado a defensas rivales en un trabajo menos vistoso pero muy eficaz. Poco brillo el de los griegos, pero mucha efectividad.

Rusia: Se trata sin duda de la mayor decepción de la Fase de Grupos de la Eurocopa. Rusia, una selección que partía como favorita, con una plantilla compensada y un ataque demoledor, caía incomprensiblemente eliminada en la primera ronda tras perder ante Grecia en la última jornada. La falta de regularidad en su juego, y el poco acierto del seleccionador Dick Advocaat , fueron claves, así como el desatino de hombres como Kerzhakov. El delantero del Zenit no supo resolver con acierto múltiples ocasiones de gol por lo que fue cuestionado a lo largo del todo el torneo.

Rep.Checa: Los checos hicieron un mal planteamiento del partido inaugural, donde fueron goleados por Rusia, pero resurgieron de sus cenizas cual ave Fénix para clasificarse como líder del Grupo A. No obstante, jugadores como el portero del Chelsea Petr Cech, o Baroš y Rosicky, tampoco han mostrado su mejor nivel en esta Euro.

viernes, 15 de junio de 2012

Ucrania y Shevchenko no van de farol

Ucrania protagonizó al gran sorpresa de la jornada en el grupo D al imponerse a la Suecia de Ibrahimovic en un bonito partido que dominó en todo momento (2-1). Los de Oleg Blokhin demostraron que no van a pasar por 'su' torneo de mera comparsa, y que tienen potencial suficiente para luchar de tú a tú con los favoritos Inglaterra y Francia por una plaza en los cuartos. Para ello cuentan con las últimas gotas de fútbol de un jugador eterno, un depredador del área que afronta su última gran cita con más ganas que nunca. Sabe que se encuentra ante una oportunidad única de culminar su carrera delante de su afición y luchando por la gloria de un país que le adora, y no está dispuesto a desaprovecharla. Se trata de Andriy Shevchenko, autor de los dos goles de su equipo en el partido.

Ucrania salió a por todas desde el primer minuto. Con un juego atractivo, tocando con los centrales 'a la española' hasta encontrar una forma segura de pasar al ataque y sin rifar prácticamente un solo balón, los zbirna se hicieron con el control absoluto de la posesión frente a una Suecia que optaba por el balón largo a Ibrahimovic. Yarmolenko y Konoplyanka, los dos jóvenes extremos ucranianos, daban las primeras muestras de su calidad en lo que sería el preludio de un fantástico partido por parte de ambos; un voluntarioso Voronin bajaba a recibir para facilitar la transición entre el medio campo y la delantera; y Shevchenko recibía algunos balones que no conseguía controlar. La afición ucraniana se contagió del buen juego de su equipo y comenzó a animarse, pero las ocasiones no llegaban, y Källstrom les metió el miedo en el cuerpo con un peligroso disparo lejano. El dominio de Ucrania era claro, pero solo Yarmolenko y Konoplyanka, enchufadísimos, parecían tener capacidad para desbordar la defensa sueca. El jugador del Dnipro demostró muy pronto lo poco que necesita para armar la pierna, y su disparo se marchó rozando la escuadra derecha de la portería de Isaksson. Suecia estaba a a remolque, pero la calidad de sus hombres de arriba le permitió probar a Piatov en un par de ocasiones.
Superado el ecuador de la primera parte el atrevido Gusev comenzó a subir la banda derecha con asiduidad, colgando centros que solventó bien la defensa sueca pese a la temible presencia de Shevchenko, que buscaba el remate sin éxito. A pesar del claro dominio ucraniano Ibrahimovic tuvo el 0-1 en su cabeza, pero no pudo enviar a la red un preciso servicio de Larsson y el balón tocó en el palo antes de salir por la línea de fondo. Esta jugada multiplicó las revoluciones de un partido que ganó en velocidad y ocasiones, pero Yarmolenko se encontró con Isaksson tras un remate fallido de Sheva y acto seguido una volea de Konoplyanka se fue desviada por poco. Los últimos cinco minutos fueron de asedio total a la portería sueca,  pero la perseverancia de los de Blokhin no tuvo premio y el marcador seguía reflejando el 0-0 al descanso.

La segunda mitad comenzó de forma muy parecida a la primera. El balón era de Ucrania, con Tymoschuk organizando desde atrás, pero los centros de Yarmolenko por la derecha no encontraban rematador. Cosas del fútbol, fue Suecia la que golpeó primero. Con un jugador ucraniano en el suelo, un inocente centro de Larsson fue mal despejado por la defensa y terminó en los pies de Källstrom, que con inteligencia metió un balón raso al corazón del área, donde Ibrahimovic, quién si no, remató a gol haciendo enmudecer al Olímpico de Kiev, que no podía creer lo que estaba ocurriendo. Todo el trabajo de Oleg Blokhin se venía abajo, y su equipo debía remontar a pesar de haber hecho méritos suficientes para ir ganando el partido. Sin embarho, el fútbol fue justo por una vez, y poco después Ucrania logró el empate con una jugada 'marca de la casa' que resume sus cualidades. Una vertiginosa carrera de Gusev terminó con el balón en Yarmolenko cerca de la banda. Tras recortar hacia dentro, el hábil extremo puso su enésimo centro al corazón del área, donde esta vez sí acudió el eterno Shevchenko para anticiparse a su marcador, batir a Issakson y llenar de esperanza el Olímpico, que enloqueció siete minutos más tarde. Konoplyanka botó un córner desde la banda izquierda, y el mito de Dvirkivshchyna volvió a adelantarse a toda la zaga sueca con astucia por el primer palo para sumar su segundo tanto y culminar la remontada.
Hamrén decidió entonces mover ficha y dio entrada al veterano Svensson y al rápido Wilhelmsson, cambiando la dinámica del partido. Este último tuvo una incidencia clara en el juego sueco, pues recibió gran cantidad de balones y encaró atrevido por banda, dando a su equipo una variante ofensiva que no tenía. Aún así, Elm y Källstrom seguían sin entran en juego, lo cual es un desastre para un equipo que tiene en ellos a su única fuente de creación en el medio campo.
Ucrania retrasó sus líneas pero con el balón se gustaba, especialmente los omnipresentes Yarmolenko y Konoplyanka, que regalaron un par de pases perfectos de banda a banda para lujo del espectador. Fueron los dos, incluso en este momento de claro dominio sueco, una pesadilla constante para la defensa rival.
Mientras tanto, Ibrahimovic se desquiciaba en el otro área porque la buena labor de Mikhalik y Khacheridi le impedía recibir balones. Se acababa el tiempo, por lo que el entrenador sueco metió al infiltrado Elmander y colocó también a Mellberg de improvisado delantero centro. En sus botas estuvieron las dos últimas claras ocasiones suecas, pero no estuvieron precisos en el remate.


Por tanto, remontada que llena a Ucrania de moral en vistas al próximo partido contra Francia, que será clave para sus aspiraciones, y derrota para una Suecia que puede quedar eliminada el próximo viernes si pierde frente a Inglaterra.

Una insistente Francia se estrella ante la muralla inglesa.


El Donbass Arena de Donetsk fue el escenario del primer partido del grupo D, que terminó con un empate entre Francia e Inglaterra (1-1). Un resultado que deja más contentos a los de Roy Hodgson que a los galos, que dominaron el partido pero estuvieron poco acertados en ataque.

Los primeros instantes estuvieron marcados por el respeto entre ambas selecciones, dos de las 'grandes' a nivel europeo y mundial, que comenzaron a tantearse pero sin intención de hacerse daño. Sin embargo, como estaba previsto, poco tardó Francia en tomar el control del partido ante una selección inglesa que parecía cómoda cediendo la posesión del balón a su rival. Cabaye llevaba la batuta del juego francés, pero la defensa inglesa basculaba bien de uno a otro lado, inmune ante los lentos desplazamientos de los de Laurent Blanc y preparada para salir a la contra en cuanto tuviese oportunidad. En una de éstas Ashley Young se sacó de la manga un gran pase que dejó a Milner solo frente a Lloris, al que regateó, pero finalmente no pudo concretar con el remate en posición escorada. Acto seguido, Francia no quiso ser menos, y un atrevido Cabaye probó con un disparo lejano que atajó Joe Hart en dos tiempos.
Inglaterra esperaba en medio campo, pero no rechazaba la pelota cuando podía jugarla, con Parker y Gerrard en la sala de máquinas intentando facilitar la salida a los centrales. Arriba, Young aparecía por el centro y pedía el balón para devolverlo rápido e iniciar el desmarque, y Oxlade-Chamberlain dejaba muestras de su calidad a cuentagotas, muy solo en la banda derecha.
A partir del ecuador de la primera mitad comenzaron a aparecer Ribéry, Nasry y Benzema, los más activos de Francia, que intercambiaban constantemente sus posiciones y daban una marcha más al juego de su equipo, acercándose con intención al área inglesa. Debuchy, un interesante lateral derecho con vocación ofensiva, vio que era el momento de empezar a incorporarse al ataque, y lo hizo con peligro varias veces llegando hasta la línea de fondo.
Cosas del fútbol, en uno de los momentos de mayor dominio francés Evra cometió una falta lateral tonta en un balón aislado. La posición era algo alejada, pero al ver a Gerrard dispuesto a botarla todos pensamos que algo podía ocurrir. Y así fue. El capitán inglés la puso con clase al corazón del área, donde Joleon Lescott llegaba puntual para rematar y poner el 0-1 en el marcador ante la impotencia de Lloris.

El gol, como suele ocurrir, no hizo más que estimular a una Francia que parecía necesitar algo así para espabilar y entrar con fuerza en el partido de una vez por todas. Aún así, la línea de tres mediocentros planteada por Blanc seguía dificultando la circulación del balón, por lo que Ribéry y sobre todo Nasri, los más incisivos hasta el momento, tenían que bajar a recibir casi hasta el centro del campo. Cuando el balón llegaba a sus botas los ataques franceses se tornaban eléctricos, con Debuchy apareciendo cada vez más por la banda derecha, y en una de sus subidas el lateral fue derribado por Chamberlain, que vio la amarilla. Nasri fue el encargado de ejecutar la falta, en posición parecida a la del gol de Inglaterra, y Alou Diarra trató de redimirse de su fallo en el tanto inglés con dos buenos cabezazos, uno repelido por Hart y otro, de segunda jugada, que se fue rozando el palo.
Inglaterra se defendía cada vez más cerca de la portería, y una buena combinación entre Evra y Ribéry dejó a Nasri en posición franca para disparar desde el borde del área y colar el balón pegado al palo derecho de Joe Hart, que llegó a tocarlo. El mediapunta del City celebró su gol con rabia, mandando callar en un feo gesto a la afición inglesa. Era el minuto 39, y los pross comenzaban a pedir a gritos la llegada del descanso porque Ribéry entraba cada vez más en juego, encarando una y otra vez a Glen Johnson aunque sin suerte, y Benzema a punto estuvo de poner el segundo tras una buena jugada con el incansable Debuchy que Hart desvió a córner. El descanso supuso por tanto un respiro para Inglaterra, que había sufrido tras el gol del empate.

En la segunda parte los de Roy Hodgson se agazaparon todavía algo más de lo que lo habían hecho en la primera, a excepción de unos primeros minutos de buen fútbol con Steven Gerrard como protagonista. El mediocampista del Liverpool es muy importante para el juego de ataque inglés, pero su atrasada posición en el esquema de Hodgson le relegó a un segundo plano, oscurecido por el buen trabajo de Scott Parker en la salida de balón.
En líneas generales, la tónica era la misma que la de los primeros 45 minutos, con Francia llevando la iniciativa pero sin apenas mordiente sobre la portería de un Joe Hart que tuvo una tarde plácida. Benzema salía de su posición natural para poder disfrutar de algún balón, pues los centrales ingleses le sacaban con inteligencia de la zona en la que se siente a gusto minimizando en gran medida el potencial ofensivo de los del Blanc. Ante este panorama, Ribéry asumió la responsabilidad y trató de conectar con el delantero del Real Madrid, pero sin éxito. Aún así seguía siendo, junto con Nasri el, jugador más incisivo de los bleus, encarando constantemente en busca de algún resquicio en la defensa inglesa. Malouda intentó ayudarle, pero ya no es el que era, y Cabaye había ido desapareciendo con el paso de los minutos.
En la selección pross, el planteamiento conservador de Hodgson condenó a los jugadores de arriba, sacrificados por la disciplina defensiva, y solo Welbeck asustaba demostrando su potencia en alguna que otra contra.

Los minutos pasaban y Francia no encontraba soluciones a la maraña defensiva inglesa, por lo que Evra vio que era momento de subir al ataque para dar una alternativa al juego de su equipo, incorporándose con peligro en los minutos de mayor arrojo francés, en los que Debuchy también hizo acto de presencia. Arrinconada cada vez más por los galos, Inglaterra defendía con dos líneas de hombres delante del área, renunciando totalmente al ataque. Los atacantes de Francia seguían combinando en corto entre ellos, y Benzema probaba con disparos lejanos que eran bloqueados por alguna pierna inglesa antes de llegar a los dominios de Hart. Un Ribéry omnipresente dejó a la salida de un córner un balón franco que Cabaye empalmó con el alma y que se dirigía a gol hasta que se interpuso el oportuno pie de Welbeck para suerte de Joe Hart. Blanc hizo un último intento introduciendo a Marvin Martin y Ben Arfa a diez minutos de la conclusión para ganar frescura, pero finalmente ambos equipos dieron por bueno el empate. Los últimos minutos fueron por tanto una tregua, pues Inglaterra no tenía intención de atacar y Francia acusaba el vano esfuerzo realizado.

Así pues, reparto de puntos entre dos combinados cuyas aspiraciones en esta Eurocopa que comienza parecen ser bien distintas. Hodgson puede darse con un canto en los dientes con el empate conseguido, mientras que Blanc deberá perfeccionar pequeños aspectos de un equipo francés que no tiene mala pinta.

jueves, 14 de junio de 2012

ITALIA: Transición al futuro

Mucho ha cambiado esta selección italiana de aquella que se coronase en la cima del fútbol mundial hace solo seis años en Alemania. Poco queda ya de aquel bloque sólido, fundamentado en la experiencia y veteranía de los Materazzi, Del Piero, Gattuso, Totti o Cannavaro, que terminaría alzándose con el Balón de Oro, dirigido a las mil maravillas por uno de los grandes maestros del catenaccioMarcello Lippi, y que tantas alegrías brindó al país transalpino, dando buena cuenta de que no hace falta jugar bien para ganar. Sin embargo, ya por entonces la selección necesitaba cambiar, renovarse, modernizarse, dar paso a otra generación de futbolistas que pudiese garantizar la gloria a no demasiado largo plazo. Cambió el seleccionador, Lippi por Donadoni, un testigo que volvió a recoger el primero solo dos años después tras su pronta eliminación de la Eurocopa a manos de la España que a posteriori sería campeona. Donadoni no consiguió dar con la tecla para terminar de modernizar definitivamente al combinado, de dejar atrás todo un elenco de viejas glorias. Tampoco lo logró Lippi en su segunda etapa. Seguía siendo necesario un golpe de timón. Más todavía tras haber quedado eliminada a las primeras de cambio hace dos años en Sudáfrica. Y entonces llegó él. Cesare Prandelli. El hombre que parece haber conseguido enderezar el rumbo de la nave azzurra. El mesías que todos esperaban en medio de toda esta coyuntura tan tempestuosa, acrecentada por los múltiples escándalos de amaño de partidos que han salpicado en los últimos años al Calcio. El hombre que ha logrado devolver la ilusión a millones de italianos, hacerles creer que un nuevo combinado puede ser posible. Aunque quizás no tan a corto plazo como hubiera deseado.

¿Cómo llega?


El torneo le llega al combinado italiano como una auténtica prueba de fuego. En medio del cambio, de la incertidumbre. Accedió a la fase final como primera de grupo, sumando ocho victorias y dos empates en los diez encuentros clasificatorios, dominando de cabo a rabo y con 10 puntos de ventaja sobre Estonia, su principal perseguidora. Liderada por los dos principales supervivientes de aquella campeona del mundo en 2006: el genial centrocampista Andrea Pirlo y el gran portero italiano de los últimos tiempos, Gianluigi Buffon, Italia ha vuelto a ser la férrea selección de antaño, con una defensa tan seria como inexpugnable y un gran poder ofensivo, pero también con agudas pinceladas de un Prandelli que ha optado más por un fútbol de toque, otorgando más galones todavía a Pirlo, eje indiscutible sobre el que sigue rotando el juego del combinado, otro año más, tanto que ha generado una excesiva dependencia; así como fijando aún más la figura del trequartista, ese jugador descolgado que sirve de nexo entre el centro del campo y la delantera, con mucha libertad en el medio, y en la que parece haberse consolidado pese a su tremenda irregularidad Ricardo Montolivo, más todavía tras la baja de Aquilani, aunque con la amenaza de Giovinco, Motta o Nocerino siempre presente. También hay que remarcar el sacrificio y vigor defensivo de esta nueva Italia, bajo los mandos del inquebrantable Chellini, que en los últimos años ha terminado de encontrarse como central. Decir que solo encajaron dos goles en toda la fase clasificatoria es decirlo todo.


La estrella


Hablar del jugador que puede marcar diferencias en este combinado es hacerlo de Andrea Pirlo. De su motor, del amo y señor del medio del campo. Cuando la manija de la Juve funciona, Italia se encuentra, fluye, se estiliza. Es el faro que guía al equipo, como lleva haciendo tantos años. Todo gira en torno a él, es el centro del universo italiano, y eso se agradece. Inicia las jugadas desde abajo, ayudando a la defensa. Crea, distribuye y también destruye. Además, tiene un excelente golpeo de balón, sobre todo en las jugadas a balón parado, siendo considerado uno de los grandes especialistas del planeta. Italia depende demasiado de él, le reclama toda la responsabilidad del mundo que la otrora estrella del Milan asume con orgullo. Llega a la Euro tras una excelente temporada en la que se ha proclamado ganador del Calcio con la Vecchia Signora, y en un estado de forma excelente. Sin duda alguna, un excelente lujo para sus compañeros en todas las facetas del juego.

El líder


Si Pirlo es la principal esperanza italiana para poder hacer algo en esta Eurocopa, no lo es menos otro exponente, referente, ídolo. El considerado por muchos uno de los mejores guardametas de toda la historia del fútbol mundial, que se dice pronto, Gianluigi Buffon. Con 34 primaveras a sus espaldas, es el líder indiscutible del combinado italiano, uno de los pocos supervivientes (junto al propio Pirlo, Barzagli y De Rossi) de aquella campeona del mundo de hace seis años, y el capitán de una selección que le necesita como el comer. En los últimos años, la edad ha hecho mella en algunas de sus cualidades, pero se mantiene como uno de los grandes porteros del planeta. Prandelli confía mucho en él y en su capacidad para comandar la nave azzurra. Recién estrenado como capitán de la Juve tras el adiós de Del Piero, SuperGigi está seguro de que no defraudará. Puede encontrarse ante la última oportunidad de su carrera para hacer algo con su país. Y a buen recaudo no querrá desaprovecharla.

El ausente



Hay varios jugadores clave que se han quedado fuera de la lista final de Prandelli. Pero ninguno tan importante como el delantero italoamericano del Villarreal, Giuseppe Rossi, lesionado desde el Octubre pasado por una grave lesión en su rodilla derecha, de la que recayó en Abril por querer acortar plazos y llegar a la Eurocopa. El punta, un fijo tanto en los esquemas del equipo castellonense como en los de su selección, será sin duda la baja más sensible en el combinado transalpino. Se espera que antes de que concluya este 2012 pueda volver a jugar, pero eso sí, llevando la recuperación con la máxima tranquilidad y precaución para que su maltrecha rodilla pueda recuperarse del todo.

Pero no es la única baja sensible en la selección italiana. El defensa del Zenit Domenico Criscito también se perderá el torneo tras estar involucrado en una de tantas tramas de amaño de partidos a poco más de una semana del comienzo del torneo. Prandelli decidió dejarse de polémicas y prescindir de él. Vía libre para Balzaretti en la banda izquierda.

Tampoco estarán en la cita otros jugadores importantes durante toda la fase clasificatoria, entre los que habría que destacar, además de al delantero del Inter Giampaolo Pazzini, perjudicado por su bajo nivel en el tramo final de temporada, lo mismo por lo que se ha quedado fuera su compañero y defensa Andrea Ranocchia, a otros delanteros como Alessandro Matri (Juve), el ex del Espanyol nacionalizado italiano Pablo Osvaldo (Roma), o el prometedor Mattia Destro (Siena), así como al centrocampista en declive Alberto Aquilani o al guardameta Emiliano Viviano, que incluso fue el preferido de Prandelli para suplir a Buffon en determinados momentos de la fase previa por delante de De Sanctis y Sirigu.

Ojito con...


La lesión de Rossi y los problemas de salud de Cassano, que sufrió en Octubre un infarto cerebral, dejan bastantes dudas en la delantera de Prandelli para la gran cita. Tantas, que le han llevado a plantearse incluso la convocatoria de viejas glorias como Del Piero, Gilardino o Totti. De esta espiral de incertidumbre, que ha terminado por consolidar al polémico Mario Balotelli como un fijo en los esquemas del seleccionador, podría aprovecharse un joven delantero de la Roma, una de las grandes sorpresas en la convocatoria final. Estamos hablando de Fabio Borini, un nueve muy completo, que ha gozado de la confianza de Luis Enrique en su equipo, y que en el tramo final de la temporada, aprovechándose de una lesión de Osvaldo ha sabido brillar con luz propia, terminando por hacerse un hueco entre los veintitrés de Prandelli. No es de extrañar, por tanto, que la Roma, donde se encontraba a préstamo, haya ejercido su opción de compra pagando casi cinco kilos a su club de origen, en Parma. Mucho talento, todo un diamante en bruto que intentará pulir Prandelli. En principio, parte con desventaja con Cassano, Balotelli y Di Natale. Pero eso no le asusta, y esperará su momento para demostrar al mundo entero que su seleccionador no se ha equivocado.

Tampoco habría que perderle la pista al extremo del Bolonia Alessandro Diamanti, otra asombrosa apuesta de Prandelli, cuya excelente zurda le ha convertido en uno de los grandes ídolos del Bolonia. A sus 29 años y pese a haber debutado hace poco con la azzurra, el ex del West Ham ha entrado en la lista final y su descaro, habilidad y movimiento con y sin balón podrían convertirle en un firme candidato a la posición de trequartista. Posee además un excelente golpeo a balón parado. Si tiene minutos, no pasará inadvertido en esta Euro. De eso pueden estar seguros.

Once tipo


Prandelli apenas ha dado pistas sobre cuál podría ser su equipo para la Euro. Muchas dudas por el estado de los jugadores. Lo único claro es que jugarán Buffon, Chiellini, Pirlo, y ocho más, con ese 4-1-2-1-2 tan clásico en Italia, con la figura del trequartista demasiado señalada:




El seleccionador


Prandelli cogió a una Italia presa del desánimo, de la inseguridad, del pesimismo, con un vestuario desunido, fragmentado. Una selección caduca, con la que ni Donadoni ni Lippi habían sabido lidiar, y que había asumido una dinámica de lo más negativa, tras haber sido eliminada y humillada en la primera ronda del Mundial de Sudáfrica. Aunque nada de eso amilanó al seleccionador que poco antes había logrado devolver a la Fiorentina a la cúspide del fútbol italiano. Poco a poco fue cambiando a Italia, trabajándola, moldeándola con su estilo, tratando de recuperar esa selección rocosa y férrea de siempre, pero imprimiéndola un mayor toque, un juego más tranquilo basado en la figura de Pirlo, y buscando constantemente movilidad y oportunidades arriba. Fruto de ello llegó la excelente fase de clasificación de la selección, que concluyó como primera de grupo, con el excelente balance de 26 puntos de 30 posibles, con 20 goles a favor y únicamente dos en contra, y en la que volvió a verse un equipo unido, compenetrado, hermanado por la causa nacional. Mucha parte de culpa es suya. Pese a ello, Prandelli no quiere dejarse llevar por el optimismo. Sabe que han sufrido mucho, demasiado, para volver a la élite, y no quiere que la euforia juegue a sus chicos una mala pasada. Ni a él tampoco, por supuesto.

Les calificamos


Las notas de los veintitrés jugadores italianos que viajarán a Polonia y Ucrania son las siguientes:

PORTEROS:

Gianluigi Buffon (Juventus, ITA): 9
Salvatore Sirigu (PSG; FRA): 7
Morgan de Sanctis (Nápoles, ITA): 7

DEFENSAS:

Christian Maggio (Nápoles, ITA): 8
Ignazio Abate (Milán, ITA): 7
Federico Balzaretti (Palermo, ITA): 7
Giorgio Chiellini (Juventus, ITA): 8
Andrea Barzagli (Juventus, ITA): 7
Angelo Ogbonna (Torino, ITA): 6
Leonardo Bonucci (Juventus, ITA): 7

CENTROCAMPISTAS:

Andrea Pirlo (Milán, ITA): 9
Daniele de Rossi (Roma, ITA): 8
Claudio Marchisio (Juventus, ITA): 7
Antonio Nocerino (Milán, ITA): 7
Thiago Motta (Inter, ITA): 7
Ricardo Montolivo (Fiorentina, ITA): 7
Alessandro Diamanti (Bolonia, ITA): 7
Emanuele Giaccherini (Juventus, ITA): 7

DELANTEROS:

Antonio Cassano (Milán, ITA): 8
Antonio di Natale (Udinese, ITA): 8
Mario Balotelli (Manchester City, ING): 8
Fabio Borini (Roma, ITA): 8
Sebastian Giovinco (Parma, ITA): 7

ENTRENADOR:

Cesare Prandelli (italiano): 8

El pronóstico


Visto lo visto, Italia parte como la segunda favorita del Grupo C, después de España, aunque no debería despreocuparse de la potente Croacia de Bilic, ni tampoco de la combativa Irlanda de Trapattoni, que pueden darles más de un disgusto. Si el bloque permanece asociado, y el carácter de Balotelli no perturba demasiado el ambiente del vestuario, pueden hacer algo grande, pueden volver a una exitosa senda de la que nunca deberían haber salido. Pero sin prisa, despacito y con buena letra. Porque no hay que olvidar que hasta hace bien poco Italia vivía en un embrollo que parecía imposible desatascar, algo que se ha conseguido con constancia y trabajo. Así que tendrá que ir con tranquilidad, con sencillez, con firmeza. Recordando que ni siquiera su capital, Roma, se hizo en un día.