Partido de lujo el que acogió el
Estadio Nacional de Varsovia en estas Semifinales de la Eurocopa 2012, donde se
enfrentan la poderosa Alemania, con el cartel de favorita, frente a la mejorada
Italia donde un hombre iba a destacar por encima del resto, Balotelli.
Como decíamos, en Alemania muchos
ya se veían campeones de la Eurocopa antes de empezar a jugarla, y credenciales
no les faltaban, con un portero consagrado, una zaga solvente, un centro del
campo potentísimo y una delantera letal. A simple vista, de lo mejorcito de
Europa. Sin embargo, los alemanes se olvidaron de algo, y es que su selección,
al igual que todas a lo largo de la historia, NO era invencible, algo que
precisamente se pondría de manifiesto en este partido.
Enfrente Italia, que llegaba tras
haberse impuesto en los penaltis a Inglaterra, y además de contar con jugadores
eternos como Pirlo y Buffon, y otros magníficos como Cassano o De Rossi, tiene
a uno que es diferente de todos, el más extravagante y singular de cuantos
haya, Mario Balotelli. Este chico de 21 años
y de orígenes ghaneses tiene mil caras, sorprende por hacer todo tipo de locuras como “incendiar su propia casa con fuegos artificiales”, “empotrar su coche contra una cárcel de mujeres para
echar un vistazo” o “dejar por SMS a su novia cuando estaba en directo en un
programa de televisión”. Este díscolo y gracioso personaje, aunque parezca
mentira, también es conocido por jugar al fútbol, en ocasiones muy mal, y en otras extraordinariamente bien.
Pues si bien en los Cuartos de Final se vio al Balotelli fallón, perdonando
incontables jugadas claras de gol, en las Semifinales mostró su otra versión,
la de ‘SuperMario’, echándose la selección ‘azzurra’ al hombre y llevándola en
volandas a la Final.
Sonó el silbato que daba el
inicio del partido, y se pudo comprobar cómo los primeros minutos fueron
bastante igualados. Por un lado, una Alemania que llegaba y mucho, pero cuyos
disparos eran repelidos una y otra vez por Buffon. Por otro, con una Italia que
lejos de acobardarse respondía con un colosal Cassano. Precisamente ‘Il
Talentino’ sería el que en el minuto 19, diera la sorpresa tras romperle la
cintura a Hummels y colgar un balón a la siempre ornamentada ‘testa’ de
Balotelli. ‘SuperMario’ hacía el 0-1 y maravillaba
a todos los que tuvimos la suerte de ver este partido.
La réplica llegaba por
parte de los madridistas Özil y Khedira, que verían como sus disparos se
estrellaban una y otra vez contra una muralla llamada Gianluigi Buffon. Mención
aparte para la zaga italiana para este partido, con Chiellini, Bonucci,
Balzarretti y Barzagli, siempre concentrados, bien colocados y haciendo un gran
trabajo frenando las jugadas a balón parado de Alemania. Entre intentonas
germanas, Montolivo se inventó un pase inverosímil que dejó completamente solo
a un Balotelli disfrazado de ‘Hulk’, que con toda la tranquilidad del mundo
destrozó la escuadra con un zambombazo a una velocidad verdaderamente difícil
de captar para el ojo humano. El público alemán enmudecía y lloraba desconsolado, los
aficionados neutrales estaban rotundamente sorprendidos, las casas de apuestas
se frotaban las manos y los italianos simplemente estallaron de júbilo. Al fin
se reencontraba la selección italiana con su hinchada, y sobre todo, con su
mejor fútbol.
Con este 0-2 se llegaría al
descanso, y en la reanudación más de lo mismo, Balotelli seguía probando, pero Alemania
no se rendía y obligaba a Buffon a lucirse ante una falta bien ejecutada por
Reus. Italia llegaba a la contra de forma clarísima, y perdonaba una y otra
vez, sorprendiendo la clamorosa oportunidad que marró Di Natale en el minuto 81
al estar completamente solo y que su disparo ni cogiera puerta. Buffon paraba un
nuevo disparo de Khedira y en el minuto 90, Özil transformaba un penalti
provocado por una mano de Balzaretti dentro del área. Era el 1-2 pero con tan poco
tiempo por delante que ya no servía para consolar ni a Löw ni a los millones de
alemanes que veían cómo saltaban en mil pedazos sus sueños victoriosos, cómo el
karma castigaba sus imprudentes y soberbias profecías sobre el trono del fútbol
europeo, y sobre todo, cómo su 'bestia negra', la Italia del 'Gigante’ Mario Balotelli, ponía fin a
su participación en esta Eurocopa.
Tras el fiasco alemán, ahora es
la selección ‘azzurra’ la que deberá enfrentarse a la selección española en la Final para ver si su relación de amor con los ‘tifosi’ es verdadera, prolongada
y con “Luna de Miel” o si por el contrario tan sólo ha sido un sueño de una
noche de verano, un amor fugaz que al menos durante 4 días, haría creer a toda
Italia en el resurgimiento de su fútbol.


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