Se trata sin duda del más
vibrante de los partidos de Cuartos de Final, ya que enfrentaba a la vigente
campeona de Europa y del Mundo contra una Francia que venía con unas
expectativas muy elevadas. No obstante, España no era todo lo favorita que
debería por sus galardones, ya que la Fase de Grupos generó algunas dudas sobre
la competencia de las decisiones del ‘Marqués’ Don Vicente Del Bosque.
Y es que pese a la goleada frente
a Irlanda, el empate cosechado ante Italia y la victoria por la mínima ante
Croacia creó un tufillo desagradable sobre todo por el uso en el esquema de
juego español de un ‘ falso 9’ (Cesc Fábregas) en lugar de un 9 que casi
siempre iba a ser ‘El Niño’ Torres. Francia había mostrado ya en la
Primera Fase su mejor y su peor cara, pero tenía la firme esperanza de derrotar
a los españoles, un equipo que históricamente se le ha dado muy bien, teniendo
como referente al delantero Karim Benzemá, que a pesar de atesorar una calidad
y un potencial impresionantes, no había conseguido marcar en todo el torneo.
Con críticas o sin ellas, Del
Bosque optó por sacar a Cesc y jugar sin ‘un 9’, algo que a juzgar por lo visto
en el terreno de juego, fue un acierto total. Ya en el minuto 5 Cesc provocó un
claro penalti, pero al parecer el colegiado Nicola Rizzoli fue el único en todo el Donbass Arena ucraniano que no lo vio. Después Xabi probaría a Lloris
desde muy lejos, pero éste se mostró seguro. Sin embargo, nada podría hacer en el
minuto 18 cuando Iniesta abría a la banda, para que Jordi Alba tras desbordar a
su marcador, pusiera un centro medido a la cabeza de Xabi Alonso, consiguiendo
el tolosarra el primer gol del partido.
España iba ganando por 1-0 y tenía el dominio absoluto del balón,
fruto de lo cual Xavi, el de Terrassa, lo intentaría desde fuera del área sin
éxito. No está siendo el mejor torneo de Xavi, muy errático y fuera de los
partidos cuando en realidad nos tiene acostumbrados a pases de escándalo y una dirección
sensacional.
En el minuto 30 Ramos derribaba a
Benzema en la frontal de área, lo cual daría lugar a un lanzamiento directo de
Cabaye a la escuadra que mágicamente salvó Íker con una de sus manos
prodigiosas. Fue la mejor ocasión de los galos en todo el partido, pues el
escaso peligro que crearon fue por la
banda izquierda de un Ribery menos entonado de lo habitual.
Antes del descanso la selección
española dispondría de dos ocasiones más, en las botas de Iniesta y en la cabeza
de Piqué, pero ambas se marcharon desviadas. Llegaba el tiempo de descanso y
España, con el marcador a su favor, dominaba a su antojo a los franceses.
En la reanudación los franceses
dieron un susto con un remate de Debuchy que se marchó alto, e inmediatamente
después Cesc dio la réplica con un desmarque que le dejó solo y únicamente le
faltó sortear a Lloris para conseguir el segundo gol de España. Francia se
desesperaba y dio entrada a Nasri y Menez, mientras que por España entrarían
Torres, Pedro y Cazorla por Silva, Iniesta y Cesc.
Blanc se mordía las uñas al ver
cómo se les escapaban las Semifinales, y más tras ver cómo en el 89 Pedrito
provocaba un penalti que transformaría Xabi Alonso en el 2-0 final. No quedaba
tiempo para nada más, España logra el pase a Semifinales con bastante
contundencia ante una Francia sin personalidad, irreconocible a lo largo de los
90 minutos.
Se acallaban de esta forma por una temporada las acusaciones de
dopaje por parte de los guiñoles, llegando estos a proclamar que “contra Francia, ni les hizo
falta doparse”. Una clara muestra de que en la histórica relación de disputas y
envidia entre dos países vecinos, España se llevó la gloria por esta vez. Por tanto, decepción francesa y España se medirá en Semifinales a la selección portuguesa de Cristiano Ronaldo.

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