El partido que abría los Cuartos
de final enfrentaba a la República Checa, sorprendente líder del Grupo A, con
Portugal, una selección que pasó como segunda tras Alemania en el llamado ‘Grupo
de la Muerte’ (Grupo B) y que llegaba con ganas de demostrarle al mundo su
verdadero potencial.
Los checos, llegaban con la
notable ausencia de su estrella, su jugador franquicia Tomas Rosicky, y tenían la convicción de que
encerrándose atrás y encomendándose a un seguro bajo los palos como Petr Cech
llegarían a las Semifinales. Portugal, por su parte, apareció en el partido
como lo que es, una selección cuya hambre de victorias crece de manera
proporcinal a la de Cristiano Ronaldo.
Por tanto, ya desde el principio
parecía entreverse un guión con una selección checa empequeñecida buscando que
el ‘poder divino’ estuviese de su parte, frente a la plantilla lusa, que si bien
como conjunto no ha ganado nada relevante, sí cuenta con algunos de los mejores
jugadores del mundo.
El partido comenzó en el Estadio
Nacional de Varsovia con una llegada sin mucho peligro de los checos, un mero
espejismo porque inmediatamente después Portugal se haría con el control
absoluto del encuentro. Moutinho y Cristiano tuvieron las primeras ocasiones
lusas, aunque no inquietaron demasiado a un Cech que contaba con un abrumador
desfile de compañeros defendiendo en torno a su área.
Con Baros, Plasil, o Jiracek
desaparecidos, Portugal disponía de numerosas ocasiones, resultando llamativo
el intento de vaselina de Fabio Coentrao, que acabó atrapando ‘El Hombre del
Casco’ sin problemas. En el minuto 32, Cristiano Ronaldo hacía un remate
acrobático que, pese a levantar al público de sus asientos, no encontró como
premio el gol tras marcharse desviado.
Ya en el minuto 39, al filo del
descanso, el magnífico delantero del Zaragoza Hélder Postiga se marchaba
lesionado, por lo que se perdería el resto del torneo. Entraba para sustituirle
Hugo Almeida, jugador de menor capacidad técnica pero cuya envergadura y su
trabajo para el equipo le hacen digno de ser el ‘9’ de su selección. Justo
antes del intermedio, ya en el tiempo de prolongación, Ronaldo maravillaba con
un nuevo control y un fuerte disparo que tristemente para él, se topó con el
palo.
Tras la reanudación, Almeida remataba
un centro sin coger puerta. Poco después, Cristiano Ronaldo lanzaba uno de sus
libres directos en forma de ‘Obús’ que nuevamente se encontró con el palo de la
portería de Petr Cech. El portero checo ya no estaba tan cómodo y Portugal
empezó a asediar su portería, con disparos potentes a los que tuvo que
responder con paradones, o incluso con
un testarazo de Hugo Almeida que encontró la red, pero que fue anulado por
posición antirreglamentaria.
En el 63, la mejor parada de la
noche, una mano de Cech que envió a córner un auténtico ‘misil’ salido de las
botas de J.Moutinho. No obstante, en el 78 el propio Moutinho puso un centro
medido a la cabeza de CR7 se anticipó a un lento Gebreselassie para conectar un
testarazo picado, potente y magistral que a la postre sería el único gol del
partido. Se adelantaba Portugal y en lugar de encontrar una reacción en la
débil República Checa, fueron los propios lusos los que buscaron el segundo con
disparos de Nani y J.Pereira. En la última jugada del partido, el portero checo
Cech se sumaría al ataque de los suyos, que ni siquiera llegaron a disparar a
puerta.
Se acababa así el primer
encuentro de Cuartos de Final con la victoria por la mínima de Portugal sobre
la Rep.Checa (1-0). Resultado que debió ser más abultado para una selección que
fue la única que intentó llevarse el partido y que tratará de repetir el grito
gutural con el que Ronaldo celebra sus victorias en las Semifinales, donde se medirán con el ganador del España-Francia.
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